Even better than the real thing

Well, what are Accelerationism’s obstacles? Literally that which could potentially hinder its self-fulfillment, which, due to its very nature is very, very few things. How do we assess its approach? Well we give an assessment of its/our current access, presence, absence, strength, weakness and availability of that which could either constrain or bolster its direction towards its end goal. Or more succinctly:

“How well is capital doing?”

“Help me! They’ve commodified my every thought!”

It’s doing well. So well in fact that it routinely surprises even the most Bear Grylls-esque Outside-investigators as to its methods of temporal self-fulfilment. Rarely do such temporal end goals exist in such clear cut ways, rarely is there such finality to a temporal movement. That’s because it’s not just one thread being pulled.

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TOY PHILOSOPHY // 006

25//02//2018

La inducción, otra vez

por Reza Negarestani

En caso de que no lo hayan visto aún, escribí un artículo sobre Hume y el problema de la inducción, o para ser más preciso y menos general, los problemas del inductivismo:

Three Nightmares of the Inductive Mind [pronto habrá traducción]

Con suerte—y si lo permite el espacio—publicaré una versión extendida de este artículo ocupándose de más temas referidos al argumento de Putnam en contra de la posibilidad de una máquina inteligente óptima o universal, y la explicación formal de Solomonoff de la navaja de Occam.

Sin embargo desde la redacción de este texto, he llegado a la conclusión de que contiene algunos problemas, particularmente de precisión. Por ejemplo, un asunto menos serio es mi tratamiento algo astuto de la visión de Carnap de una máquina inteligente en su obra magna Fundamentos Lógicos de la Probabilidad. He seguido el argumento de Putnam pero el asunto es que el desafío de Putnam en Lógica Inductiva y Grado de Confirmación, y en su postura expresada ante Radio Free Europe (Probabilidad y Confirmación) no son falsos. Estos argumentos atribuyen una opinión a Carnap que no es adecuada. En otras palabras, Putnam toma el alcance de una máquina inteligente formal—una que Carnap menciona hacia el final de su libro—mucho más ampliamente y de manera más ambiciosa que lo que Carnap piensa que es el caso.

Un problema más serio es el que me mencionó recientemente mi amigo Adam Berg: que el nuevo acertijo de Goodman (el problema de los proyectables) y la posición de Putnam respecto del problema de la inducción difieren fundamentalmente y no pueden ser tratados como si los dos se enfrentaran al mismo problema de inducción. En un caso, el problema lidia explícitamente con observaciones o enunciados empíricos, mientras que en el otro—es decir, la lógica inductiva de Carnap que es objeto de crítica de Putnam—tales observaciones están ausentes.

En este último caso, no tenemos enunciados observacionales simples. Todo lo que tenemos son enunciados lógicos. Incluso el enunciado-e en c(h,e)=r es solo una referencia—dentro del marco de la lógica inductiva—y no una observación empírica per se. En esta medida, uno debe ser precavido de usar ejemplos como las paradojas de los Cuervos o del Verdul (es decir, paradojas inductivas explícitamente basadas en la observación) para desafiar la lógica inductiva de Carnap. Como resolución y mediación entre las dos posturas, Adam me ha recomendado revisar el paradigma de la inducción de Reichenbach sobre este asunto. Sin embargo pienso que hay un fantasma que persigue incluso el paradigma de inducción de Reichenbach cuyas fallas son resaltadas espectacularmente—aunque de manera inadvertida—en el ensayo de Sellars titulado Induction as Vindication. Este fantasma es el problema de la simplicidad o elegancia. Más rigurosamente, es el problema de una explicación irrestricta de la simplicidad cuya adopción exige un alto costo metafísico (por ejemplo, ver las críticas de Grümbaum o de Rescher). Incluso la concepción formal de la simplicidad tiene sus propias incoherencias de las que doy cuenta en mi artículo.

TOY PHILOSOPHY // 010

08 // 04 // 2018

Lo Inhumano (una lectura rápida)

por Reza Negarestani

El año pasado, mis amigos me pidieron destilar las tesis sobre la labor de lo inhumano en dos o tres páginas. Este post es producto de mi intento de capturar los puntos principales. Debo agregar que tengo ahora objeciones críticas sobre ese artículo, pero ello requeriría una publicación más larga en otra ocasión:

Inhumanismo Racional

  1. El Anti-humanismo y el humanismo esencialista son dos caras de la misma moneda. El último es una postura inflacionaria de lo humano definido como una esencia o estructura inviolable e inmutable (estructura biológica, naturaleza fija, creación divina, etc.) y la primera es la deflación de esa esencia (a partir de las ciencias naturales, la tecnología, o el aplanamiento metafísico del estatus de lo humano como un mero objeto entre muchos otros). Tanto el anti-humanismo como el humanismo esencialista derivan dos conclusiones aparentemente distintas del mismo conjunto de premisas. No se trata de que la respuesta al problema que intentan enfocar sea erróneo, sino más bien que el problema mismo que tratan de enfrentar es un falso problema, un pseudos.
  2. El humanismo esencialista (EH) y el anti-humanismo (AH) pueden identificarse menos por sus acercamientos al problema de lo que es el humano que por sus afirmaciones normativas sobre lo que el humano debe hacer en base a una postura inflacionaria o deflacionaria de la esencia humana: si lo humano es de tal o cual forma (definido por un recurso a una esencia o una naturaleza fija), entonces el humano debe hacer X. EH y AH parasitan juntos las normas en orden de extraer conclusiones de sus premisas, mientras a su vez niegan la relevancia de las normas o las razones en la definición de lo humano. Incluso el slogan ‘déjalo ir’ es inconscientemente una receta normativa de un tipo particular.
  3. El Inhumanismo define lo humano no por un recurso a una esencia, sino solamente en términos de su habilidad para entrar en el espacio de las razones—la cognición teórica y práctica—a través del cual el humano puede determinar y revisar lo que debe ser y construir y revisar las razones o normas mismas que moviliza para pensarse y transformarse a sí mismo. La razón es un hacer, pero es un tipo especial de hacer.

El inhumanismo solo distingue lo humano por sus invariancias normativas (en vez de las causales-estructurales). Estas invariancias son las capacidades de lo humano para determinar y revisarse a sí mismo usando cogniciones teóricas y prácticas. En este sentido, el inhumanismo es la extracción del núcleo normativo del humanismo, pero el locus de esta normatividad no es puesta en la naturaleza (materialismo irracional) ni atribuida a lo divino (teología). Para el inhumanismo, el locus de esta normatividad está en la capacidad de lo humano para la agencia racional—esto es, las actividades conceptuales que están enraizadas en las prácticas discursivas lingüísticas sociales (una condición de posibilidad social formal) y por las cuales los humanos (en tanto especie biológica) pueden instituir sus propias reglas (juicios) instanciadas en lo colectivo respecto a lo que ellos deben ser y lo que deben hacer (es decir, la sapiencia en tanto agencia racional que no posee esencia biológica). En consecuencia, el inhumanismo debe ser entendido necesariamente como una amplificación del humanismo racional. Al desencantar en núcleo normativo-racional de lo humano, el inhumanismo se vuelve un vector a través del cual lo humano se construye y revisa a sí mismo más allá de toda esencia pretendida o causa final.

  1. Si lo que distingue lo humano es su capacidad para la auto-determinación y auto-revisión (es decir, agencia racional, volverse el locus de las razones teóricas y prácticas), entonces en orden de mantener nuestra inteligibilidad como humanos, debemos comprometernos con un proyecto colectivo de auto-determinación y auto-revisión (esto es, el concepto de la humanidad como tal). Sin el importe normativo de este último, la inteligibilidad y significancia de lo humano colapsa de vuelta precisamente hacia esas concepciones chovinistas de la humanidad de las que nosotros queremos escapar o que tratamos de abolir. Para superar el humanismo esencialista, no podemos ignorar simplemente lo que nos hace humanos ni podemos despreciar el estatus racional de lo humano adhiriéndonos a una posición anti-humanista o post-humanista. Debemos esforzarnos para atravesar el problema de lo que significa ser humano, y a partir de esta misma exploración, reconstruir y reformar lo humano. La inteligencia está intrínsecamente vinculada con lo inteligible. La expansión del universo de lo inteligible va de la mano con el cultivo o re-ingeniería de la inteligencia. El inhumanismo racional—bien entendido—es una receta necesaria para la emancipación humana, un proyecto que coincide con la liberación de la inteligencia a través de la expansión de su inteligibilidad, o inteligibilidades en un sentido sellarsiano (teóricas, prácticas y axiológicas).
  2. Una vez que entramos en un compromiso con el proyecto colectivo de auto-determinación y auto-revisión (es decir, el proyecto o marco que hace inteligible a lo humano en tanto agencia racional, o lo que delinea la significancia de lo humano), nos enfrentamos a nosotros mismos con dos consecuencias inmediatas que se siguen de nuestro compromiso, o con las que nos hemos comprometido:

5-1. Comenzamos a revisar el retrato manifiesto de lo humano, es decir, lo que creemos que somos lo que nos parece ser aquí y ahora. El compromiso con lo humano es construirlo de acuerdo con razones (nuestras propias reglas, en vez de causas o leyes). No hay misticismo o componente sobrenatural en esta habilitación por restricciones auto-impuestas. De hecho, el mejor modelo para pensar sobre el Espíritu o el geistig que sigue reglas ya está a mano, una computadora que posee autonomía lógica y capacidades de bootstrapping [reinicio, rearranque, o proceso capaz de generar entornos de programación más complejos a partir de otros de base más simple], a pesar de que su autonomía práctica inmediata es relativa en el mejor de los casos y una heteronomía absoluta en el peor de los casos (para usar el ejemplo de Sellars inspirado de Kant sobre una computadora arrancando y realizando operaciones en “…este yo o él o eso (la cosa) que piensa…”). Por supuesto, no podemos sobre-extender esta analogía, pero ello es porque nuestro concepto mismo de computación aún es joven y limitada, de otra manera no hay virtualmente nada que no pueda ser modelado como un proceso computacional, siquiera lo humano como un tipo especial de jerarquía computacional (complejidad sintáctica y semántica, interacción de geistig, hacks epistémicos de la realidad, etc.). pero en la medida en que la construcción de acuerdo a reglas o razones (la definición misma de autonomía) coincide con la emancipación de lo humano de los límites de una esencia natural, una causa particular o una estructura trascendental particular, al construirnos a nosotros mismos de acuerdo con nuestras propias reglas auto-corregibles, revisamos el retrato mismo de lo humano. Pero esta construcción de acuerdo a nuestras propias reglas no es equivalente a ser ciego a las restricciones causales y naturales. Como toda construcción, nos exige identificar adecuadamente, entender, y modificar cuando sea posible tales restricciones (otra vez la referencia al isomorfismo platónico o correspondencia profunda entre inteligencia y lo inteligible). Es el caso que ya no deberíamos tomar las causas o leyes como lo que pre-determinan lo que debemos ser o lo que debemos hacer. Al ser autónomos, al construirnos y revisarnos a nosotros mismos, borramos todas aquellas imágenes de lo humano a las que nos hemos acostumbrado. El punto no es meramente el auto-descubrimiento, sino el rediseño de nuestra propia realidad y por lo tanto la de nuestra physis (la artesanía o labor de la mente).

5-2. Liberamos la definición y significación de lo humano de toda esencia pretendida o naturaleza fija. Al hacerlo, la apelación normativa “Lo Humano” se vuelve un título transferible, un derecho que puede garantizarse o adquirirse a pesar de todo apego a una estructura artificial o natural, herencia o proclividad debido a que ser humano no es meramente un derecho que solo puede obtenerse naturalmente al nacer a través de la herencia biológica. El título de lo humano puede ser transferido a todo lo que puede graduarse en el dominio de los juicios, todo lo que satisfaga el criterio de agencia racional o de persona (a saber, la autoridad y responsabilidad racional), sea un animal o una máquina. El entrelazamiento del proyecto  de emancipación humana (entendida como la amplificación de la autonomía colectiva) con los futuros artificiales de la inteligencia humana es la consecuencia lógica de ‘lo humano como derecho transferible’. En tanto nos asignamos libertades adquiriendo este derecho, una vez que le garantizamos a algo más ese derecho, debemos reconocer sus libertades para hacer lo que ellos creen que debe hacerse. Liberar lo que se libera a sí mismo de ti pues todo lo demás es una perpetuación de la esclavitud. Dar origen a aquello que se libera a sí mismo de uno es tanto un mandato ético como una ramificación de mantener y ampliar nuestra autonomía por medio de nuestro actuar como agentes racionales. Es la definición misma de ser un humano.

 

Exploraciones :: Modelos [00]

El objeto de esta serie de “exploraciones” será ensayar y mejorar una noción propia de ‘modelo’ a partir de diferentes obras epistemológicas, metodológicas, etc.; mi intención es que nada de lo que vaya escribiendo permanezca en su lugar, y que el problema a plantear evolucione en conjunto con la noción misma.

La motivación para estas exploraciones es la posibilidad de practicar y experimentar la construcción del conocimiento tal como sugiere la noción misma que es objeto de interés: los modelos sufren transformaciones de distinto grado y modalidad a partir de series de exámenes, ampliaciones, complejizaciones, reducciones, intervenciones y manipulaciones varias. se alimentan de distintos materiales: conceptuales, gráficos, diagramáticos, computacionales, matemáticos y demás. Es decir, permiten expresar la marcha de un conocimiento tanto como sus medios explícitos de construcción; lo que se muestra junto al modelo es su modo de producción particular, su medio asociado saturado de herramientas inferenciales, datos, ejemplos, estrategias, experiencias. A diferencia de la idea de ‘crítica’, según la cual se trataría de examinar las bases y marcos generales que constituyen y recortan el dominio de una idea que pretenden no examinada, la idea de modelo indica una construcción que se dispara en una dirección y cuya historia es la historia de sus exámenes.

Mi inspiración original proviene de la utilización que Manuel DeLanda hace de las simulaciones de sistemas complejos y las cuestiones abiertas (clásicas y por lo tanto siempre actualizables) sobre cómo pensar la historia de las cosas (desde las cosas pequeñas a las inmensas, desde las cosas concretas a las más abstractas, desde las cosas ‘naturales’ a las ‘sociales’) que nos rodean, cuáles son nuestros medios para evitar errores, sesgos y falacias, cómo se vincula la ontología con la epistemología, la realidad y las matemáticas [1], y en definitiva de los modelos con el pensamiento y con las cosas; el otro personaje es Wimsatt (al que conozco a través de Reza Negarestani), con quien apenas estoy familiarizándome y cuyo interés central se encuentra en la finitud de la racionalidad humana como límite y como recurso para desarrollar los distintos campos de pensamiento.

Para ello, el plan es utilizar lo que tenga a mano para hacer avanzar ciertas descripciones de los modelos y del medio que los rodea (al que por ahora voy a llamar ‘racionalidad’), y concentrarme en la lectura (entiéndase: proyecto de lectura, pues aún no acabé esos libros) de algunos autores y autoras como Mary Hesse, Mark Wilson, William Wimsatt, Fernando Zalamea y (tal vez) C. S. Peirce, y revisar esporádicamente algunos blogs (R. Negarestani, R. S. Bakker, E. Yudkowsky, A. Zaman, S. Aaronson, S. Alexander, L. Motl, Katja Grace).

Bibliografía tentativa:

[Simulación y complejidad:]

Manuel DeLanda, A Thousand years of Non-Linear HistoryPhilosophy & Simulation

Claus Pias, “On the epistemology of computer simulation”

Jean Petitot (et al), Complexité simplexité

Peter Erdi, Complexity explained

[Modelos científicos:]

Axel Gelfert, How to do Science with Models

Daniela M. Bailer-Jones, Scientific Models in Philosophy of Science

Mary B. Hesse, Models and Analogies in Science

Lorenzo Magnani, The abductive structure of scientific creativity, an essay on the ecology of cognition

[De la lista de Reza:]

Mark Wilson, Wandering significance, An essay on conceptual behavior

William C. Wimsatt, Re-engineering Philosophy for Limited Beings

Robert W. Batterman, The Devil in the details. Asymptotic Reasoning in Explanation, Reduction, and Emergence

Michael Weisberg, Simulation and similarity

[Matemáticas:]

Fernando Zalamea, Filosofia sintética de las Matemáticas Contemporaneas

William Lawvere, Matemáticas Conceptuales. Una primera introducción a categorías

Gilles Chatelet, Figuring space. Philosophy, mathematics and physics

[Peirce:]

Fernando Zalamea, Peirce’s continuum

Lorenzo Magnani, Abductive cognition

Don D. Roberts, The Existential Graphs of Charles S. Peirce

 

Notas:

[1] Como dice Sam[]zdat sobre la tradición continental en filosofía:

Dazzlingly incoherent, and also why it’s going to sound odd when I say that they’re part of a tradition that was all about the problem of saving math as a reliable thing.

They’re responding to Heidegger, who is responding to Husserl, both of whom are dealing with Kant’s framework, and Kant’s framework doesn’t make any sense until you realize that he needs the entire thing to address one central issue: why does math work with the physical world?

 

 

 

TOY PHILOSOPHY // 005

22 // 02 // 2018

Toy Philosophy Universes (parte 2)

por Reza Negarestani

En la primer publicación [engesp] sobre universos filosóficos de juguete, ofrecí una explicación rudimentaria sobre uno de los motivos principales de esta serie: el problema de salir por fuera del modelo o sistema en que un agente habita o, hablando a grandes rasgos, la meta-teoría de la teorización.

Para ser cándido sobre el tema, no pienso que la filosofía o en este sentido las ciencias naturales, las matemáticas, la lógica o incluso las ciencias de la computación son, por sí mismas, capaces de ofrecer una solución adecuada a este problema que por ahora puede denominarse como el escape de la prisión trascendental (en referencia a la prisión de Wittgenstein [Pt.1-Cap.2] y mis comentarios anteriores sobre la chaqueta de fuerza kantiana).

Si hay una solución a este problema, es una integración no trivial [esp] a todos los campos mencionados del pensamiento. Es no trivial en que ninguno de esos campos puede ser subordinado o asimilado por el otro. Esto quiere decir que para los filósofos que intentan abordar este problema no hay otra opción que integrar y volver contemporánea la disciplina de la investigación filosófica con las ciencias (en particular con las ciencias de la complejidad), las matemáticas, la lógica y la ciencia de la computación. Sin duda, en el curso de esta actualización [upgrade] y revisión, la naturaleza misma de la filosofía como disciplina se transforma: comenzamos a ver las apariciones fantasmáticas de lo que desde la perspectiva del aquí y ahora podría tener una vaga e insignificante similitud con lo que actualmente caracterizamos como filosofía.

La filosofía futura—incluso como un eidos Platónico—no puede ser otra cosa que un programa para pensar globalmente sobre pensar sobre el mundo, migrando –paso a paso—de un sistema conceptual que sostiene nuestra concepción local del mundo con una meta-lógica de tal concepción, adoptando un punto de vista que ya no toca fondo en nuestra particular visión (multi)perspectiva del mundo.

Permítanme volver a lo que he caracterizado en el post anterior como un voyeurismo cognitivo crónico, esto es, una fascinación infantil con los saber-cómo y saber-qué implícitos detrás de nuestros intentos de formar una teoría, modelo o concepción de tal o cual aspecto del mundo. ¿Cuáles son las preguntas que me hago cuando me enfrento con el resultado de un teórico? Algunas de las preguntas inmediatas son “¿Qué clase de sistema implícito de búsqueda y montaje utilizan cuando trabajan, qué contiene su caja de herramientas metodológicas, qué razonamiento o mecanismos cognitivos (analógicos, deductivos, etc.) están siendo activados, y más importantemente, puede todo esto ser modelado, puede ser replicado o implementado en otro contexto?”. Lo que quiero saber no son solo los hábitos mundanos de pensar, escribir, reunión de notas, etc., sino también y sobre todo, la meta-lógica de la propia lógica de teorización o más generalmente los pensamientos implícitos que ingresan en el pensamiento explícito de uno sobre el mundo… y en última instancia, cómo todas estas cosas encajan, cuanto –si es que sucede—y en qué nivel se influencian el uno al otro.

Sin embargo esta exploración de la meta-lógica de una lógica del mundo no es un asunto sencillo. Requiere una comprensión no solo de cómo modelamos el mundo sino también de lo que implica ir más allá del modelo suspendiendo a su vez los sesgos del modelo y más importantemente, los dogmas de nuestro tipo trascendental o recursos de perspectiva (o intuitivos en un sentido kantiano). Con estos someros comentarios comenzaremos estas series:

0. Bienvenidos al Jardín de Infantes…

[EL POST ES MÁS LARGO; SERÁ ACTUALIZADO A MEDIDA QUE VAYA TRADUCIENDO CADA UNA DE SUS CUATRO PARTES RESTANTES]

Modos de vida

My own private Idaho, dirigida por Gus Van Sant.

No cargar con más fuerza que las propias condiciones, el propio cuerpo, la propia actividad. Moverse por el desierto; cruzar las ciudades; atravesar los océanos; fluir, en definitiva, por entre las estrías de un terreno salvaje. El rey de los ladrones, de los gigolós.

We need to talk about Kevin, dirigida por Lynne Ramsay.

Reducirse al mínimo, hacerse efectivo para una sola causa; estar orientado, enfocado, no perder los ojos, solo la cabeza. Solo una línea en el horizonte, solo una flecha. Una sola flecha.

Pola X, dirigida por Leos Carax.

Vivir en otra parte: la comodidad es veneno; “he preferido un golpe así, de vez en cuando, porque la inmunidad me carcome los huesos”. Hay que saber encontrar y elegir el espacio en que uno dispone sus cosas, el espacio al que uno planea volver, el espacio en que uno se mueve a veces, generalmente por las noches, generalmente en las horas de sueño, generalmente en las horas de esconderse del mundo; como todo animal, tironeamos de nuestra propia correa, creamos nuestra propia tela; el afuera nos sobra demasiado. Es preciso un buen adentro; permeable, sujeto a la fluctuación; pero codificado, al menos lo suficiente para disolver, para no dejar cristalizar; un espacio para sin-reglas posibles.

La vie de bohéme, de Aki Kaurismäki.

La vida austera, de artista, de autista, el auto-sabotaje, la soledad, todo lo que pueda devenir alimento mínimo para la expresión. Muy poco o nada de ambición; la ambición mínima y necesaria. Lo pequeño es hermoso. La otras vidas ya las conocemos, las otras intenciones son dejadas de lado, pero no destruidas: es justamente esta vida autista la que busca ser eliminada; aquella sobre la que (desde el punto de vista preciso) es justo imponer la violencia, ya que “ni ella misma valora su propia fuerza”. “El que no lucha no merece vivir”: ¿qué quedaría de todo lo que no está a la altura de esa violencia? Es preciso encontrar, entonces, pequeños espacios de florecimiento de lo anormal.

La maman et la putain, dirigida por Jean Eustache.

Vivir el amor no como pura emoción, ni como pura restricción; el amor puede no ser una fuerza represiva, limitante, reductora; ¿puede transformarse en una fuerza unificadora que resista a su división, a su fragmentación, a su dispersión? Es más: vivir a partir de esa dispersión; que su fundamento sea esa liberación misma; amar lo que se multiplica, lo que muta, lo que se vuelve heterogéneo ante nuestros ojos…

Un homme qui dort, dirigida por Bernard Queysanne.

Vida vegetal. Dejar los trabajos, los estudios, la familia, los amigos; dejar las expectativas, dejar el tiempo, dejar la espera, dejar los guías, dejar los libros, dejar pasar el tiempo. Encerrarse, no atender llamadas, ya no hablar, no decir por favor, no decir gracias. Deambular, ver el camino, ver las sombras, la lluvia, el paso del tiempo; rechazar rotundamente la reflexión, la culpa, las metas, los juegos. Ser fantasmal, esperar sin esperar, desligarse, vivir de la indiferencia.

Definición: Ensamblaje

“Un agenciamiento es precisamente ese aumento de dimensiones en una multiplicidad que cambia necesariamente de naturaleza a medida que aumenta sus conexiones” –Deleuze y Guattari, “Rizoma”

Se trata de una unidad inmanente (no trascendente, es decir, sin perfección ni fin o sentido teleológico) de relaciones destinadas a descomponerse, cuyos polos son el procesual y el estructural.

En su aspecto estructural, compone máquinas de efectuación (cuerpos, modos de producción, elementos no discursivos) con agenciamientos colectivos de enunciación (en el nivel general son significados, epistemes; en el nivel micro son consignas, actos de lenguaje de tipo performativo, rumores). Estas estructuras están inmersas en una dimensión procesual: la territorialización implica la estabilización, codificación, reconfiguración de los elementos; la desterritorialización relativa va acompañada de procesos de reterritorialización; la desterritorializacion absoluta empalma líneas y flujos diversos de forma tal que se trata de un proceso de descomposición.

Es el deseo el que aspira a más conexiones; no es una pulsión natural, sino la potencia innovadora inmanente al ensamblaje. La sociedad se define por sus innovaciones, mientras que el poder estabiliza un territorio y un código, siendo una red de modalidad cerrada, reproduciendo normas a partir de las que se juzgan las nuevas composiciones. Los flujos de deseo pueden sedimentar en dispositivos de poder sin necesidad de un objetivo estratégico trascendente.

Gilles Deleuze, Dialogos con Claire Parnet (Valencia, Ed. Pre-Textos), p. 79.
Gilles Deleuze, Kafka. Por una literatura menor (Mexico, Ed. Era), p.117 (como “dispositivo”).
Gilles Deleuze y Felix Guattari, “Rizoma”, en Mil mesetas (Valencia, Ed. Pre-Textos).
Francois Zourabichvili, El vocabulario de Deleuze (Buenos Aires, Ed. Atuel), p.16.

Optimally Engaged Experience

Three Pound Brain

To give you an idea as to how far the philosophical tradition has fallen behind:

The best bot writing mimics human interaction by creating emotional connection and engaging users in “real” conversation. Socrates and his buddies knew that stimulating dialogue, whether it was theatrical or critical, was important contributing to a fulfilling experience. We, as writers forging this new field of communication and expression, should strive to provide the same.

This signals the obsolescence of the tradition simply because it concretizes the radically ecological nature of human social cognition. Abstract argument is fast becoming commercial opportunity.

Sarah Wulfeck develops hybrid script/AI conversational user interfaces for a company called, accurately if shamelessly, Pullstring. Her thesis in this blog post is that the shared emphasis on dialogue one finds in the Socratic method and chatbot scripting is no coincidence. The Socratic method is “basically Internet Trolling, ancient Greek style,”…

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TOY PHILOSOPHY // 004

Colección sobre Complejidad (con enlaces agregados)

09//02//2018

Mientras los próximos posts están fermentando, pensé en hacer una lista para algunos amigos que me han preguntado sobre materiales de referencia sobre nuevas tendencias en las ciencias de la complejidad (escalas, sistemas anticipatorios, la cuestión de la formalización de sistemas adaptativos, modelado, y nuevos paradigmas explicativos).

En una nota aparte: mi amigo Alan Berg también comenzará a publicar sobre juguetes, construcción de mundos y filosofía de la complejidad en este blog. Podría divagar sobre la filosofía de Adam por páginas. Basta decir que él es uno en ese puñado de filósofos que no admite —ni en teoría ni en práctica— una distinción entre los campos analíticos y continental. Su compromiso es solo con una cosa, la exploración filosófica en el sentido más amplio. Su obra maestra Phenomenalism, Phenomenology, and the Question of Time: A Comparative Study of the Theories of Mach, Husserl, and Boltzmann es una evidencia más que suficiente para apoyar aquella afirmación.

×××

Complexity: Hierarchical Structures and Scaling in Physics – Remo Badii, Antonio Politi [Un trabajo clásico y técnico en las ciencias de la complejidad que inició todo un género de investigación sobre jerarquización, escalas y restricciones en el modelado.]

Lyapunov Exponents: A Tool to Explore Complex Dynamics – Arkady Pikovsky, Antonio Politi [Otra obra técnica sobre una de los conceptos claves en el estudio de sistemas complejos y dinámicos. Acuerdo con Robert Bishop en que sin una comprensión adecuada de los exponentes de Lyapunov, es fácil caer en la trampa de las creencias populares sobre la complejidad y el caos.]

An Introduction to Kolmogorov Complexity and Its Applications – Paul Vitányi, Ming Li [Otra obra técnica más, pero necesaria para comprender la complejidad algorítmica y los últimos trabajos sobre complejidad y estabilidad estructural por aquellos autores como Crutchfield y Ladyman]

Simulation and Similarity – Michael Weisberg

Complexity: metaphors, models, and reality – George Cowan, et al. [Ocasionalmente un poco anticuada, pero contiene algunas conversaciones interesantes entre personas de Santa Fe, Nuevo Mexico.]

Re-Engineering Philosophy for Limited Beings: Piecewise Approximations to Reality

– William Wimsatt [Una colección expandida y revisada de los artículos de Wimsatt sobre funcionalismo, el enfoque gradualista al modelado y mecanismos.]

Discovering Complexity: Decomposition and Localization as Strategies in Scientific Research – William Bechtel [Este o el otro trabajo de Bechtel Mental Mechanisms. Para una buena respuesta crítica breve al paradigma de Bechtel-Wimsatt de explicación mecanicista, ver Comments on Bechtel, ‘Levels of description and explanation in cognitive science’*****] de Jay Rosenberg.)

In Search of Mechanisms – Carl Craver

No Revolution Necessary – Carl Craver

Levels – Carl Craver [Este y el ensayo de Batterman sobre escalas y explicación de nivel medio son cruciales no solo para entender el problema de los niveles descriptivos-explicativos sino también pensar sobre los usos potenciales de tales paradigmas en las ontologías de la información y las redes semánticas. Ver por ejemoplo WonderWeb Deliverable.]

The Devil in the Details: Asymptotic Reasoning in Explanation – Robert Batterman

The Tyranny of Scales – Robert Batterman

Physics Avoidance – Mark Wilson [Muy recomendado. Este libro largamente esperado y secuela a Wandering Significance salió este mes.]

Philosophy of Complex Systems – (ed.) Cliff Hooker [Robert Bishop, que tiene un ensayo en esta colección, ofrece una crítica particularmente astuta a algunas de las creencias populares en las ciencias de la complejidad.]

Anticipatory Systems – Robert Rosen

Theoretical Biology and Complexity – Robert Rosen

Memory Evolutive Systems – Andrée Ehresmann

Simple, Complex, Super-complex Systems – Ion Baianu

What is a complex system? – James Ladyman, et al.

The Calculi of Emergence – James Crutchfield

Modularity in Development and Evolution – (eds.) Gerhard Schlosser, Günter Wagner

Towards a Theory of Development – (eds.) Alessandro Minelli, Thomas Pradeu

Functions – Philippe Huneman [Probablemente una de las mejores colecciones sobre la nueva ola funcionalista informada por las ciencias de la complejidad.]

Developing Scaffolds in Evolution, Culture, and Cognition – (eds.) Wimsatt, et al.