El Anti-Edipo, apartado 2

RESUMEN Y NOTAS DE El Anti-Edipo, Capitalismo y esquizofrenia I | G. Deleuze y F. Guattari (Traducción de F. Monge, Barral Editores, 1973)

2. El cuerpo sin órganos…

Máquina paranoica o de repulsión. —

Hay un conflicto aparente entre las máquinas deseantes [máquinas-órganos, flujos ligados, conectados y recortados] y el cuerpo sin órganos [superficie resbaladiza, opaca y blanda; fluido amorfo e indiferenciado]; la represión llamada originaria o primaria no es una «contracatexis» [1], sino el CsO rechazando las máquinas deseantes; e inversamente, la máquina paranoica es la acción de efracción [vulneración o penetración de un espacio que el sujeto deseaba mantener privado] de las máquinas deseantes sobre el CsO, que las siente globalmente como aparato de persecución.

La máquina paranoica no es una simple proyección del «propio cuerpo», como entiende Tausk [2]; la génesis de la máquina tiene lugar sobre el propio terreno, en la oposición entre el proceso de producción de las máquinas deseantes y la detención improductiva del cuerpo sin órganos; el CsO carga un contra-interior o un contra-exterior, bajo la forma de un órgano perseguidor o de un agente exterior de persecución.

Producción deseante y producción social: cómo se apropia la anti-producción de las fuerzas productivas. —

Si pasamos por un paralelo entre la producción deseante y la producción social en el proceso no interrumpido, se entiende que las formas de producción social también implican una pausa improductiva inengendrada, un elemento de antiproducción acoplado al proceso, un cuerpo lleno determinado como socius. Este puede ser el cuerpo de la tierra, o el cuerpo despótico, o incluso el capital (según Marx, no es el producto del trabajo, sino su presupuesto natural o divino).

En efecto, no se contenta con oponerse a las fuerzas productivas mismas. Se vuelca sobre toda la producción, constituye una superficie en la que se distribuyen las fuerzas y los agentes de producción, de tal modo que se apropia del excedente de producción y se atribuye el conjunto y las partes del proceso que ahora parecen emanar de él como de una cuasi-causa.

Fuerzas y agentes se convierten en su poder bajo una forma milagrosa; el socius forma una superficie en la que se registra toda la producción que a su vez parece emanar de la superficie de registro; pero no es falsa conciencia, sino verdadera percepción de un movimiento objetivo aparente que se produce sobre esa superficie. El capital es el cuerpo sin órganos del ser capitalista: es lo que va a proporcionar a la esterilidad del dinero la forma bajo la cual éste produce a su vez dinero.

Produce la plusvalía, como el cuerpo sin órganos se reproduce a sí mismo, brota y se extiende hasta los confines del universo. Carga la máquina de fabricar con una plusvalía relativa [3], a la vez que se encarna en ella como capital fijo [4].

Máquina milagrosa o de atracción-apropiación. —

Las máquinas y agentes se enganchan sobre el capital, hasta el punto que su propio funcionamiento parece milagrosamente (pero también objetivamente) producido por aquél en tanto que cuasi-causa.

–> Momento 1) Al principio los capitalistas tienen necesariamente conciencia de la oposición entre el trabajo y el capital, y del uso del capital como medio para arrebatar el excedente de trabajo. –> Momento 2) Mientras se instaura su mundo perverso, el capital desempeña el papel de superficie de registro en la que recae toda la producción (el derecho de registro es proporcionar o realizar la plusvalía). –> Momento 3) «A medida que la plusvalía relativa se desarrolla en el sistema específicamente capitalista y que la productividad social del trabajo crece, las fuerzas productivas y las conexiones sociales del trabajo parecen separarse del proceso productivo, pasando del trabajo al capital. De este modo, el capital se convierte en un ser muy misterioso, pues todas las fuerzas productivas parecen nacer en su seno y pertenecerle».

Lo específicamente capitalista es el uso del capital como cuerpo lleno para formar la superficie de inscripción o de registro; sin embargo, cualquier cuerpo lleno pertenece a todos los tipos de sociedad como constante de la reproducción social. El CsO [improductivo, inconsumible] sirve de superficie para el registro de todos los procesos de producción del deseo.

La segunda síntesis: síntesis disyuntiva o producción de registro. —

La producción no se registra del mismo modo que se produce; la ley del dominio de la producción de registro no es la misma que la de la producción de producción [síntesis conectiva o acoplamiento]. Cuando las conexiones productivas pasan de las máquinas a los CsO (del trabajo al capital), parece que pasan a depender de otra ley que expresa una distribución con respecto al elemento no productivo, enganchándose como puntos de disyunción entre los que se teje toda una red de nuevas síntesis que cuadriculan la superficie.

«Ya… ya…»; la manera como se enganchan los órganos considerados sobre el CsO debe ser tal que todas las síntesis disyuntivas entre ambos vengan a ser lo mismo sobre la superficie resbaladiza; se designa el sistema de permutaciones posibles entre diferencias que siempre vienen a ser lo mismo al desplazarse, al deslizarse.

Si llamamos libido al «trabajo» conectivo de la producción deseante, diremos que una parte de esta energía se transforma en energía de inscripción disyuntiva (Numen). El CsO no es Dios (todo lo contrario); las extrañas relaciones que Schreber mantiene con Dios deben comprenderse de un modo estrictamente kantiano: se cree en él, pero sólo como señor del silogismo disyuntivo, como principio a priori de este silogismo (Dios define la Omnitudo realitatis de la que todas las realidades derivadas surgen por división).

Genealogía esquizofrénica. –

Lo divino de Schreber es inseparable de las disyunciones en las que se divide él mismo: imperios anteriores, imperios posteriores; imperios posteriores de un Dios superior, y de un Dios inferior.

Freud opone las psicosis paranoicas (que dividen) a la histeria (que condensa) y agrega que la neurosis histérica es primera y que las disyunciones no se obtienen más que por proyección de un condensado primordial; de esta manera mantiene los derechos de Edipo en el registro esquizo-paranoico. Esto lleva a la pregunta:

¿el registro del deseo pasa por los términos edípicos? Las disyunciones son la forma de la genealogía deseante; pero, ¿esta genealogía es edípica, se inscribe en el triángulo de Edipo? ¿Es Edipo una exigencia o una consecuencia de la reproducción social, en tanto que esta última se propone domesticar una materia y una forma genealógicas que se escapan por todos los lados?

Si el esquizofrénico entra en el juego de las identificaciones edípicas, lo hace con la libertad de poder reintroducir sus propios puntos de referencia en el modelo que se le propone y que desde el interior hace estallar. Las formas divinas se complican, se «de-simplifican» a medida que se abren camino bajo los términos y funciones demasiado simples del triángulo edípico.

El esquizo dispone de modos de señalización propios; pasa de un código a otro, mezcla todos los códigos, siguiendo las preguntas que le son planteadas, variando la explicación de un día para otro, no invocando la misma genealogía, no registrando de la misma manera el mismo acontecimiento, incluso aceptando el código banal edípico con el riesgo de atiborrarlo con todas las disyunciones que este código estaba destinado a excluir.

*   *  *

[1] Def.Catexis: concepto económico, hace que cierta energía psíquica se halle unida a una representación o grupo de representaciones, una parte del cuerpo, un objeto, etcétera. Con frecuencia aparecen en la literatura psicoanalítica ciertas expresiones compuestas, tales como «carga energética», «investidura libidinal», etc., que se refieren a lo mismo.

[2] Viktor Tausk (1879-1919), psicoanalista contemporáneo a Freud, cuya publicación más importante fue ‘De la génesis del aparato de influencia en la esquizofrenia’ (1919) [trad. en Escritos psicoanalíticos, ed. Gedisa]. Es importante por el planteo de conflictos entre la noción de cuerpo y su anclaje anatómico y nervioso, además de emplear la noción de máquina de influir (Enlaces: entrada en Wikipedia // si alguien quiere profundizar, este artículo parece interesante // traducción de un artículo sobre la paranoia en The Truman Show, en vínculo con este autor // artículo corto en Página/12 que habla específicamente de la noción de máquina y su carácter edípico)

[3] Def.-Plusvalía relativa:

[4] Def.1Capital fijo: parte del capital de una empresa que se invierte en bienes o servicios que quedarán vinculados a ella de forma permanente, como maquinaria, patentes, etc.

Def.2-Capital fijo: parte del capital productivo que, participando por entero y reiteradamente en la producción de la mercancía, transfiere su valor por partes al nuevo producto, en el transcurso de varios períodos de producción, a medida que se va desgastando. Pertenece al capital fijo la parte del capital desembolsado que se invierte en la construcción de edificios e instalaciones, en la compra de maquinaria, aparatos y herramientas. La transferencia del valor por partes a la mercancía terminada condiciona asimismo la peculiaridad de la rotación del capital fijo, peculiaridad consistente en que por cada periodo de producción revierte sólo parte del valor del capital fijo, cuya rotación completa se efectúa en el transcurso de varios períodos de producción. Después de realizada la mercancía, el capital fijo también revierte por partes, en forma monetaria, al capitalista. El capital fijo está sometido a desgaste físico y desgaste moral. El desgaste físico consiste en la pérdida de valor de uso que el capital fijo va sufriendo gradualmente. En consonancia con ello, su valor se transfiere gradualmente al producto, va revirtiendo por partes al capitalista en forma de amortización, destinada a reponer total o parcialmente el capital fijo desgastado. El desgaste moral es una consecuencia del progreso técnico y hace que se renueve el capital fijo antes de que se haya desgastado físicamente.]

[] Libro de arte de gente loca como A. Wölfli aquí.

 

 

 

 

Enlaces 26//2//2017

Teoría :: Wark sobre la teoría crítica y radical de la información de Tiziana Terranova (PublicSeminar) // Sobre la cognisfera: tecnología y educación (PublicSeminar) // Archivo de seminarios pasados del New Centre for Research & Practice // Sobre el grupo de intelectuales Bloomsbury set (Wikipedia) // Conferencias sobre qué le pasa a nuestros cerebros, con Franco Berardi y Yuk Hui (Rietveld) // Reseña del libro To be a Machine de Martin Dillion (sobre el trans-humanismo) (4columns) //

Política :: Deep State en Estados Unidos (Wikipedia) // Sobre los mitos del capitalismo neoliberal: “Gore Vidal, the American writer, once famously said that the American economic system is “free enterprise for the poor and socialism for the rich”.I think this statement very well sums up what has passed for ‘free-market capitalism’ in the last few decades, especially but not only in the US.” (TruthOut) // Trump-Putin-ExxonMobil como eje del mal (ThinkProgress) // Mapa de la desglobalización del mundo financiero (Bloomberg) // Navegando el neoliberalismo, por Srnicek (AfterUs) //

Video :: Cómo vemos, de Harun Farocki (Youtube) // Timelapse del planeta via GoogleMaps: ciudades que crecen, lagos y glaciares que desaparecen (TheGuardian) //

Computación :: SPIN UNIT: arte y data para hacer metamorfología de la ciudad // reaparecen datos zombies de Dropbox (ArsTechnica) // entrenamiento de imágenes para generar diagnósticos por computadoras (ArsTechnica) // futuros robots abogados (WorldEconomyForum) // Manifiesto sobre la innovación en Google, Facebook y Genentech (InnovationLeader) //

Urbanismo :: puente circular en Uruguay para evitar altas velocidades y accidentes (Insider) // Libertad total: entrevista a Patrik Schumacher, director de Zaha Hadid Architects, sobre la politización de la arquitectura (AfterUs) //  Los estratos geológicos como esencial al pasaje a la vida urbana (PlacesJournal)

Tecnología :: la tecnología de sostener agua como central a ciertas luchas políticas (referentes a la justicia reproductiva, la especie, la solidaridad en la migración, la soberanía indígena) (TheNewInquiry) // realidad virtual y voyeurismo (TheNewInquiry) // los robots como modelos a seguir para los niños (TechnologyReview) // sobre el colisionador de hadrones y la existencia de los fantasmas (ScienceAlert) // Changying Precision Technology Company: productividad, efectividad, calidad, de la mano de la eliminación de la mano de obra humana (WEForum) // Descubren un material que se vuelve más resistente mientras mayor sea la radiación, resolviendo muchos problemas de los reactores nucleares (Futurism) //

Educación :: 11 buscadores de tesis doctorales (EducaciónYCulturaAZ) // habilidades del futuro (WEForum)

Leonor Silvestri :: Es como lo que dice Ted Kaczynski, mejor conocido como el Unabomber. (…) Él tiene un texto que nosotras vamos a analizar más adelante que se llama “El truco más ingenioso del Sistema” (…) el Sistema genera una frustración que no es un excedente, no es algo que no debería ocurrir sino que lo espera y después lo recicla en una forma de política ciudadana aceptable. El gran truco es ese reciclado porque produce frustración y la vida es una mierda pero lo que hacemos con esa mierda no es salir a hacer el cuadro de Goya o escribir “Frankenstein” sino que nos volvemos activistas. Esto del activista no es un chiste, nos volvemos activistas primero porque vivimos en una sociedad del espectáculo donde todas carecemos de talento, ya nadie sabe bailar o pintar, tocar el piano, arar la tierra ni cultivar, nadie sabe nada. (…) “En la sociedad del espectáculo la protesta es una forma de diversión”, forma parte del ocio recreativo protestar. (…) la función activista es convertir toda actividad política en algo aceptable. La primera norma de etiqueta para que sea aceptable es la corrección política, que no ofenda porque si ofende no es aceptable. Por eso no hay más debate de ideas, es “yo te respeto” o te dicen “esta es mi opinión”, ambas frases que anulan el debate y game over. Lo aceptable es la cancelación del todo, no se puede modificar nada si no se ofende. Esta idea que tiene este libro de la ciudadanía va de la mano con Kaczynski. Lo que él dice es que el ciudadanismo donde todas somos activistas mejora la gestión del Sistema.

Sobre la traducción de Letter to our grandchildren de Keynes (via VersoBooks)

Nonetheless he did recognise that together with “absolute” needs (food, housing, etc.) there also exist relative needs (the desire to achieve higher status)…

Yes, but he only dwelled on absolute needs, and did not seem to accord much importance to other needs. He clearly under-estimated their power. But this is consistent enough with the analysis that he elaborates: in the society of abundance that he imagines, there will no longer be any basis for these needs, since they are linked to market interactions, which is indeed what he wants to escape from. Once material needs had been fully satisfied, we would be free to be fully human and to develop an authentic art of living.
What is utterly incongruous, here, is that while Keynes was a liberal economist, he conceived capitalism as nothing but a temporary stage in the development of humanity, whereas in general liberals consider it the finished and unsurpassable form of economic order.
The other surprising aspect of the text is the violence of the antagonism that he sets out between true human values and capitalism’s false values, such as the love of money. In his eyes, capitalism constitutes a sort of dark age, a “pre-history” during which human beings are constrained by resource scarcity. The true values can only impose themselves once we have broken out of an economics centred on subsistence and labour.

Enlaces 11//2

// Cómo piensan los franceses (via LAReviewOfBooks) //

// Noticia::problema en central nuclear francesa (via ArsTechnica) //

// The Anti-Puritan resumido. //

// Back-ups en Usenet contra the cloud (via ArsTechnica) //

// “All moral arguments are secret pleas for violence or punishment. The moral people are the most thirsty to dominate others”. (-TheAnti-Puritan) //

// Un resumen veloz sobre las posiciones ontológicas de Nick Land que lo llevaron a abrazar el pensamiento neo-reaccionario (via non) //

// Cómo el fascismo afecta la acumulación capitalista (via TheRealMovement) //

// Bibliografía sobre la militarización contemporanea (via VersoBooks) //

// Flikr con imágenes de paneles de control (via Microsiervos) //

// La luz que irradia frena al sol (via CuadernosDeCulturaCientífica) //

// Extensión de Chrome que revela lo que Facebook sabe de tí (via Microsiervos) //

// Carta suicida + Bifo + Freud (via LoboSuelto) //

// Artículos sobre la alquímia (via CuadernosDeCulturaCientífica) //

// Google podría mejorar la resolución de las imágenes!! (via ArsTechnica) //

// Sobre el sueño criogénico (via CuadernosDeCulturaIdeológica) //

// Entrevista a Andrew Culp (via non) //

// Sobre la filosofía alien (via RSBakker) //

// Sobre la forma de vida (via LoboSuelto) //

// Mapa de las matemáticas (y video) (via Microsiervos) //

 

Enlaces 10//2

// Urbit: ¿qué significa ser el propio server? // Otro fracaso en el intento de comprobar una teoría cosmológica que unifique Cuántica y Relatividad; esta vez, el universo holográfico (via ArsTechnica). Conclusión:

In the end, what can we conclude? Some versions of quantum field theory do not fit the data, so they can be excluded. Simply put, that’s the way it’s going to be. Each new hit of data will allow us to restrict the allowable parameter space for the competing theories, slowly narrowing them down. I doubt there will be any moment in time where we get some data that allows us to eliminate whole classes of models in one go.

//Historia de las salas de control en el cine (via Youtube) // Video de Bruno Latour sobre Gaia (via PublicSeminar) // Un nuevo fármaco reduce el déficit cognitivo vinculado a la esquizofrenia (via CuadernodeCulturaCientífica) // Sobre separar las cosideraciones de poder y dinero de las científicas (via CuadernosdeCulturaCientífica) // Cary Wolfe-¿es el humanismo realmente humano? (via NYT) // Publicaciones taggeadas como “QUANTUM THEORY” (sobre la teoría cuántica y el Capital de Marx) (via TheRealMovement) // Maneras en que los virus se enfrentan los unos a los otros para controlar una célula (via ArsTechnica) // “Inequality only appears unjust because it feels unjust to be ruled by a foreign tribe”. (via TheAnti-Puritan)  // La economía, de Obama a Trump (via Bloomberg)  // El poéma fúnebre de Adriano (via LaTrampaDeArena.blogspot) // Grupo de Filosofía de la Biología // Sobre el psicoanálisis y el Anti-Edipo (Axel Cherniavsky via Academia.edu) // Sobre la no-identidad nacional de la cultura canadiense (via TheGuardian) // Mapa de relaciones del Mundo Trump (via BuzzFeed) // Documental sobre las imágenes del campo y la ciudad, por Raymond William (via e-flux) // Formación de talentos en vez de educación técnica nacional (via Pagina12) // Visiones del 2017 en la Rusia de los años 60 (via PaleoFuture) // Jan Rehmann sobre la afirmación de la vida en Spinoza y en Nietzsche (via TAndFOnline) // El trabajo no resuelve el problema (via aeon) // Glamour en Azerbaiyán (via Infobae) // Kilómetros de data via Tesla Motors (via Bloomberg) // Anon hackea al Club Bilderberg (via PostDigital) // Malware encontrado en una instalación electrica en Vermont (via TheGuardian) //

Muchas citas viejas (de mi cuaderno de notas Hocquenghem):

“Si hoy los consumidores en las sociedades de masas son infelices, no es sólo porque consumen objetos que han incorporado su propia imposibilidad de ser usados, sino también -y sobre todo- porque creen ejercer su derecho de propiedad sobre, porque se han vuelto incapaces de profanarlos.”

–Giorgio Agamben.

“No, escucha, lo que ocurrió fue esto: te mintieron, te vendieron ideas sobre el bien y el mal, te hicieron desconfiar de tu cuerpo y te avergonzaron de tu profesión del caos, se inventaron palabras de asco por tu amor molecular, te mesmerizaron con su indiferencia, te aburrieron con la civilización y con todas sus roñosas emociones.”

–Hakim Bey.

“Would it be possible to become such an obnoxious public pseudo-intellectual you could crowd fund your early retirement? not asking for a friend. thinking of new ways to monetise journalism”

-Ed West en Twitter.

La segunda respuesta a la defensa de una ética del bienestar de los animales es negar que todos los seres humanos sean personas. Por lo tanto, continúa el argumento, si estamos diciendo que es la personalidad lo que distingue moralmente a los humanos de los animales (en vez de la especie//a diferencia de las especies [se refiere a que es la personalidad en vez de la especificidad-la especie aquello que los distingue moralmente]), entonces ¿Qué hacer con esos humanos –bebés, niños pequeños, adultos que carecen de cualquiera o la totalidad de las capacidad cognitivas humanas “normales”– que no son completamente personas? La consistencia lógica exige una de dos respuestas. O tratamos a estos llamados humanos «marginales» como si fueran personas plenas, o los consideramos, al igual que los animales, como no-personas. Por supuesto, si consideramos a los seres humanos marginales como si fueran personas enteramente entonces no hay ninguna justificación lógica para no tratar a los animales de la misma manera. La única forma de evitar esta conclusión es tratar seres humanos marginales de la misma manera que a los animales. Como es de esperar, sin embargo, no hay muchos que acepten que podemos explotar a los seres humanos marginales de la misma manera como lo hacemos con los animales, como sujetos experimentales, por ejemplo, o incluso como fuentes de alimentación.

-Garner, Policy.

The distinction between understanding something and justifying it is elementary, and Livingstone was making a similar point to the observation that Michael Corleone makes about the Cuban rebels in Godfather II. ‘I saw a strange thing today,’ Michael remarks to Hyman Roth. ‘Some rebels were being arrested. One of them pulled the pin on a grenade. He took himself and the captain of the command with him. Now, soldiers are paid to fight; the rebels aren’t.’ ‘What does that tell you?’, Roth asks. ‘They could win,’ Michael replies. ISIS won’t win, but the analogy points to the very serious problem that capital now faces. Paying people has never touched people’s deepest motivations. You need to offer some other cause, some other purpose. What happens when you demoralise people, destroy their capacity to commit to any purpose in life beyond capital accumulation, and don’t even pay them? What if you don’t even offer them the possibility of being exploited, and classify them as a surplus population?
Capital doesn’t have much of an answer, but ISIS does.

Mark Fisher.

*To be French is to understand—with peculiar lucidity—what it is to have been defeated by modernity.

We have a duty to philosophy—which is to say, to our only credible model of nobility—to be cold. Emotional spasms in response to blood spatter would be unbecoming.

The future wants to steal your soul and vaporize it in nanotechnics.

Nick Land.

#364 – Mi «compasión». Es este sentimiento para el cual ningún hombre me satisface: lo siento allí donde contemplo un gran despilfarro de preciosas cualidades, por ejemplo, en Lutero: ¡cuánta fuerza utilizada en problemas insulsos! (en un momento en que en Francia, por ejemplo, era posible el escepticismo animoso y alegre de un Montaigne), o donde veo que, por un ciego azar, alguien no da los frutos esperados. O cuando pienso en el destino de la humanidad, como cuando contemplo con angustia y desprecio la política de la Europa actual, que en todo m omento trabaja en la confección del hombre futuro. Sí; ¿qué será del hombre cuando…? Mi compasión se concreta en esta pregunta: ¿habrá alguno con el cual yo pueda sufrir?

#679 – El hombre que hasta ahora ha existido es. por así decirlo, el hombre del hombre futuro: todas las formas creadoras que proyectan el hombre porvenir palpitan en el hombre del presente; y como estas son enormes, hay sufrimiento para el individuo del presente, sufrimiento tanto mayor cuanto más determina el porvenir. La más profunda concepción del sufrir son las fuerzas plasmadoras entrechocándose. No debe engañamos nunca el aislamiento del hombre, porque alguna cosa fluye constantemente entre los individuos. El hecho de que él mismo se sienta aislado, es un estímulo que tiende a metas lejanas dentro del proceso; su búsqueda de la felicidad es el medio que mantiene unidas y modera las fuerzas plasmadoras, para que no se destruyan entre sí.

#776 – De «la creciente autonomía del individuo» hablan ciertos filósofos franceses corno Fouillée, y, no obstante, deberían darse cuenta de la «raza borreguil» que constituyen ellos mismos. ¡Abrid los ojos, filósofos del futuro! ¡El individuo ha llegado a alcanzar una fuerza determinada en condiciones «opuestas»; vosotros describís el progresivo debilitamiento del hombre; lo queréis, y para ello tenéis necesidad de todo el engañoso aparato del viejo ideal! ¡Estáis hechos de tal manera que admitís realmente como ideal vuestras necesidades de animales de rebaño’.

#954 – A partir de nosotros habrá condiciones preliminares favorables para más nobles criaturas de dominio, de las cuales aún no existen ejemplos. Y no es quizá esto lo más impor tante; se ha hecho viable el nacimiento de leyes interna cionales en los sexos que se impongan el deber de educai una raza de dominadores, los futuros “señores de la tierra”: una nueva aristocracia, prodigiosa, edificada sobre la mas dura legislación de sí mismo, en que a la voluntad de l o s hombres filosóficos violentos y de los tiranos artistas le sc.i concedida una duración milenaria: una especie superior de hombres, que. en virtud de la fuerza de su voluntad, de su sabiduría, riqueza e influencia, se sirvan de la Europa democrática como de su más adecuado y flexible instrumento para poner la mano en los destinos de la tierra, para derivar de los artistas al «hombre» mismo. Basta; ha llegado el tiempo en que impere la doctrina sobre la política.

-F. Nietzsche, La Voluntad de Poder.

“El aislamiento es algo inherente a la resistencia. Uno opone su ser, su frágil mente y su cuerpo delicado, al enorme peso del estado de las cosas, a unas condiciones sistemáticamente defendidas por un vasto poder. En tanto individuos, chocamos con los lazos y códigos y redes que son la matriz del estado de las cosas. Si estás solo (y estoy seguro de que estaremos solos de un momento a otro, ¡la actual es en ese sentido una época afortunada!) vas a necesitar cada gramo de tu voluntad para sobrevivir, para mantenerte cuerdo, para no quebrarte (¡o para, ingenuamente, tratar de escapar!).
Y es en este contexto que los lazos entre aquellos que resisten crecen y se profundizan. Tienen que hacerlo, es el pegamento secreto, el fuego secreto, es la fuente de energía que une y sostiene a los que dan batalla. A veces siento que ideas como estas se encuentran asentadas en la cima de un volcán.
No podemos todavía formular ni sistematizar los fuegos que arden al interior de estas tierras. Se manifiestan de manera directa en nuestros comportamientos, en nuestros sentimientos. Pero ya llegará el tiempo en que comprenderemos los acontecimientos actuales, y seremos capaces de advertir que hemos dado a luz a toda una forma distinta de ver y experimentar las cosas; que hemos creado un nuevo cuerpo de ideas.”

-Fragmento de una carta de Jean Genet a Guattari.

“Es verdad, no somos más que timoratos cruzados; hoy en día ni los caminantes acometemos empresas tenaces e interminables. Nuestras expediciones son sólo vueltas, y regresamos al anochecer al viejo calor de la lumbre del que hemos partido. La mitad de la caminata consiste en volver sobre nuestros pasos. Tal vez deberíamos lanzarnos al más corto de los paseos con espíritu de imperecedera aventura, con idea de no regresar jamás, listos para enviar sólo el corazón embalsamado a nuestro desolado reino. Si estás preparado para dejar a tu padre y madre, hermano y hermana, mujer, hijos y amigos, y no volver a verlos… Si has pagado tus deudas, hecho tu testamento y dejado tus cosas en orden… Si eres un hombre libre, entonces estás listo para echar a andar.”

-Henry David Thoreau, Caminar.

Me es odioso obedecer y dirigir.
¿Obedecer? !No! !Pero tampoco —gobernar!
Quien no se da terror a sí mismo, a nadie aterra:
y solo quien aterroriza, a otros puede dirigir.
!Dirigirme a mí mismo ya me es odioso!
Como los animales del bosque y del mar,
amo perderme por un buen instante,
detenerme a cavilar en propicio extravío,
atraerme desde lejos finalmente a casa,
a mí mismo hacia mí mismo —seducirme.

-F. Nietzsche.

De un examen de doctorado.
-¿Cuál es el objeto de toda instrucción superior?
Convertir al hombre en una máquina.
-¿Qué medios hay que emplear para ello?
Enseñar al hombre a aburrirse.
-¿Cómo se consigue esto?.
Con la noción del deber.
-¿Qué modelo debe proponerse?
El filólogo, que enseña a trabajar sin descanso.
-¿Cuál es el hombre perfecto?.
El funcionario del estado.
-¿Cuál es la filosofía que da la fórmula superior para el funcionario del Estado?
La de Kant: el funcionario como cosa en sí, colocado sobre el funcionario como apariencia.

-F. Nietzsche, El crepúsculo de los ídolos, Ediciones del mediodía, 1968. Buenos Aires.

“nada é de natureza assim tão casta
que não macule ou perca a própria essência
ao contato furioso da existência”.

-Carlos Drummond de Andrade, “Relógio do rosário”

En los escritos de Sexto Empírico, encontramos el argumento de que el incesto no es inmoral porque tocar el dedo gordo del pie de la propia madre con el dedo meñique no es inmoral, y todo el resto difiere sólo en grado.

-Bas C. Van Fraassen, en La imagen científica.

Nada transcurre en este mundo, en el que persisten todas las cosas, quietas en la felicidad de su condición.

-Plotino, Enéadas V.

“The most spiritual men, as the strongest, find their happiness where others would find their destruction: in the labyrinth, in hardness against themselves and others, in experiments. Their joy is self-conquest: asceticism becomes in them nature, need, and instinct. Difficult tasks are a privilege to them; to play with burdens that crush others, a recreation. Knowledge-a form of asceticism. They are the most venerable kind of man: that does not preclude their being the most cheerful and the kindliest. ”

-Friedrich Nietzsche, The Anti-Christ.

“Cada cosa de este país es un homenaje a todas las cosas del mundo, incluso a las que aún no han sucedido.”

-Roberto Bolaño.

En su libro No Future, Lee Edelman propone el término queerness como el sitio de aquellas que no luchamos por “the child” (el niño o la niña, en inglés), el lugar de la abyección expresada en el estigma de tener un tipo de deseo que podría ser leído como autodestructivo, como pulsión de muerte, una línea de fuga que tienda a la negatividad inadsimilable, a veces fatal, como la resistencia a la heteronorma social que postula la buena conciencia social del ser madre y amar niñes y desvivirse por la infancia, queerness como el rechazo a la insistencia en la esperanza como afirmación que impide el registro de lo impensable hasta tornarlo invivible, de lo inhumano hasta volverlo aberrante, de las formas de organización sin Estado y sin instituidos estatales introyectados y encarnados dentro de los cuerpos, un lugar sin propuesta, irreductiblemente atípico, singular y autónomo, en el sentido de Antígona, monstruoso que irrita a la heteronormalización y sus deseos, y encuentra su valor en la obsecación que borra toda noción del bien común, buena conciencia y ser derechos y humanos, de oposición vitalista a la vida como la medida de todas las cosas y a cual precio, tal como afirmaba el primer enemigo humanista, Protágoras.

-Leonor Silvestri.

“No queremos en lo más mínimo un retorno a Freud o a Marx; si nos dicen que comprendimos mal a Freud, no lo discutiremos, diremos que no nos importa, ¡con la cantidad de cosas que hay que hacer! Es curioso que la epistemología haya encubierto siempre una instauración de poder, una organización de poder, una especie de tecnocracia universitaria o ideológica.”

-Deleuze en Deleue y Guattari se explican.

Coevoluções, codependências, co-respondências. Enredamentos e emaranhamentos. Cruzamentos simbióticos e fazimentos recíprocos desde a origem. Pensar-agir por fragilidade e hesitação, aprender por incertezas, morar no perigo. Realinhar alianças. Mas outros outros: plantas e animais, terras e atmosferas, rios e oceanos, técnicas e objetos. E humanos que nunca foram senão humanos-no-cosmos. Outros pactos e alianças. Redistribuir a palavra, pensar o pensamento: o mundo sob insuspeitado concerto. “A ciência vencerá”, diz o antigo brasão. Mas quem mesmo será vencido? – pergunta que urgentemente se renova. Ecologia e política instaladas ali “onde os anjos temem pisar”. Como agora saber viver-entre? Como entre-morrer?

Acorçoar-se, reagir. Pós-disciplinar praticante, a VI ReAct quer seguir valendo-se da (in)vocação da dúvida, abrir-se para aquém e além da antropologia que tão mal descansa em sua originalmente obsoleta unidade de análise. Mas outras pertinências, participações, pertencimentos. Outros possíveis, outros nós. Por uma antropologia não antropocêntrica. Entre-reagiremos.

-Desconocido.

“Dicen que a partir del momento en que se nota la falta de los feminarios ya pueden remitirse al tiempo en que, visto lo que las caracteriza, hicieron la guerra. Dicen que todo lo que tienen que hacer es inventar los términos que las describen sin recurrir convencionalmente a los herbarios o a los bestiarios. Dicen que eso se puede hacer sin énfasis. Dicen que lo que ante todo deben mencionar es su fuerza y su arrojo.”

M. Wittig, Las guerrilleras, p.51.

“No manipules a nadie más que a ti mismo”

-Mehdi Belhaj Kacem.

Como dijo una vez el poeta Jean Paul, los libros son voluminosas cartas para los amigos. Con esta frase estaba llamando por su nombre, tersa y quintaesencialmente, a lo que constituye la esencia y función del humanismo: humanismo es telecomunicación fundadora de amistades que se realiza en el medio del lenguaje escrito. Eso que desde la época de Cicerón venimos denominando humanitas es, tanto en su sentido más estricto como en el más amplio, una de las consecuencias de la alfabetización. Desde que existe como género literario, la filosofía recluta a sus adeptos escribiendo de manera contagiosa acerca del amor y la amistad. No es sólo un discurso sobre el amor por la sabiduría: también quiere mover a otros a ese amor. El hecho de que la filosofía escrita haya podido siquiera mantenerse como un virus contagioso desde sus comienzos hace más de 2.500 años hasta hoy, se lo debe al éxito de esa facilidad suya para hacer amigos a través del texto. Así ha logrado que se la siga escribiendo de generación en generación como una de esas cartas en cadena y, a pesar de todos los errores de copia, o quizá precisamente por ellos, ha ido atrapando a copistas e intérpretes en su fascinante hechizo creador de amigos.

-Peter Sloterdijk, Normas para el parque humano.

“These texts and concepts are never an end in themselves. They are deliberately experimental, and the point of them is always to see what might be turned up that could bring about new possibilities in living.”

“The movements can be non-linear, as in the movement of a puppeteer’s hand, which does not mimic or represent the movement that is made by the marionette on the stage below (Deleuze, 2003,11)” p.41.

—Transducción. sin representación ni imitación, sino nueva composición. No pasa lo mismo con el pensamiento? sus objetos no son representaciones, sino modificaciones de los comportamientos del cuerpo.

“The plane to which Deleuze and Guattari continually refer is the ‘plane of consistency’, which is the plane of deterritorialization, of the body without organs, the plane of ‘becoming’, where we are outside the common-sense world altogether. Deleuze and Guattari keep gravitating back to this deterritorialized state of unformed virtuality, out of which the actual will emerge when desiring machines act upon it.” p.41.

The point is that the affects are produced, and they are real, but they are not produced by the building acting alone. They are produced when the building and the person come into contact, and people are ‘prepared’ in different ways by their life experiences, including their education (the French word is more evocative: their ‘formation’, which could be translated as ‘training’). A building, like any work of art, is a bloc of sensations and affects. An encounter is an experience, an experiment.

Deleuze & Guattari for architects.

“Me alegro de lo que soy, de cómo soy, más deseante que deseable”

“Un Estado que se proyecta como madre todopoderosa es un Estado fascista. El ciudadano de la dictadura vuelve a su condición de bebé: con los pañales bien limpios, bien alimentado y mantenido en su cuna por una fuerza omnipresente que todo lo sabe, que tiene todos los derechos sobre él, y todo ello por su propio bien.” p.23.

Relacionar con Naomi Klein, shock y regresión.

“Hace falta ser idiota, o asquerosamente deshonesto, para pensar que una forma de opresión es insoportable y juzgar que la otra está llena de poesía”.

-Virginie Despentes, Teoría King-Kong.

“La declaración de una sífilis anal no se hace sin problemas: la sífilis no es un microbio, es también una ideología en el sentido en el que Artaud analiza la peste y sus síntomas como un conjunto fantasmal. Lo que encubre la sífilis es el temor fantasmal del contagio, del sordo progreso paralelo del microbio y de las fuerzas inconscientes de la libido; el homosexual transmite la sífilis como transmite la homosexualidad. Como en la ideología fascista, el sano y el degenerado se oponen en una lucha de la cual depende el destino de nuestra civilización.”

Curiosamente; la aparición de la palabra causa una cascada de lapsus, o al menos interpretaciones como lapsus de las palabras más simples. No hay posiciones inocentes u objeivas sobre la homosexmilidad, sólo hay situaciones de deseo en las que la homosexualidad interviene. (47)

La policía en la cabeza es el verdadero medio de la policía con uniforme. (49)

-Goy Hocquenghem, El deseo homosexual.

RESUMEN

Tuesday, November 3, 2009
RENEGADE ACADEMIA: THE Cybernetic Culture Research Unit
director’s cut of unpublished feature for Lingua Franca, 1999; short remix appeared in Springerin, 2000 – by Simon Reynolds

Oficina:

Since my knowledge of CCRU stems from its disorientating textual output–the journal Abstract Culture–plus a few wilfully opaque email communiques, I’ve scant idea what I’ll encounter after pressing the button marked ‘Central Computer’. Inside CCRU’s top-floor HQ above The Body Shop, I find three women and four men in their mid to late twenties, who all look reassuringly normal. The walls, though, are covered with peculiar diagrams and charts that hint at the breadth and bizareness of the unit’s research.

Interdisciplinariedad:

What CCRU are striving to achieve is a kind of nomadic thought that–to use the Deleuzian term– “deterritorializes” itself every which way: theory melded with fiction, philosophy cross-contaminated by natural sciences (neurology, bacteriology, thermodynamics, metallurgy, chaos and complexity theory, connectionism). It’s a project of monstrous ambition. And that’s before you take into account the the most daring deterritorialisation of all–crossing the thin line between reason and unreason. But as they say, later for that.

Warwick:

At the same time, Warwick was ahead of its time in terms of seeking corporate funding, such that by the mid-Eighties Margaret Thatcher could describe it as her favourite university. “Warwick University Inc.” (as E.P. Thompson titled a book) is financially buoyant compared with other British universities, and well prepared for any future withdrawal of government funding that may be up the current Labour administration’s sleeve.

– Sadie Plant + malfunctioning academic (Nick Land)

Unidad no-ortodoxa:

“CCRU sees itself as the academic equivalent of Kurtz, the general in Apocalypse Now who used unorthodox methods to achieve superior results than the tradition-bound US military.”

CCRU:

According to Benjamin, CCRU was originally set up for Dr Sadie Plant, freshly recruited from Birmingham University to be a Research Fellow attached to Warwick’s Faculty of Social Science. But the unit–organised around her interests in cyber-theory and involving a number of postgraduate students she’d brought over from Birmingham–was initially tied to the Philosophy Department, owing to Plant’s particular interests, like Deleuze & Guattari. The plan was for the unit to become an independent, freestanding entity, with the postgrads registered as CCRU rather than philosophy students. But Dr Plant unexpectedly quit her job March 1997, before the paperwork was completed. The university decided to wind CCRU down, with Plant’s main ally at Warwick, Nick Land, taking over her role as Director for the unit’s final year of official existence.

Birmingham University’s Seventies-Centre For Contemporary Cultural Studies, school of neo-Gramscian subcultural theory: Paul Willis, Dick Hebdige, Stuart Hall, et al.

Warwick was already a cyber-theory hotbed, what with its 1994 and ’95 Virtual Futures conferences.

Sadie Plant and Nick Land had actually been creative-and-sexual partners for a couple of years and remained close.

Guests–theorist Manuel De Landa, journalists Steve Beard and Mark Sinker, SF writer Pat Cadigan, and cyberfeminist Linda Dement, to name just a handful.

Cibernética:

By the second year of its existence, tensions emerged between the CCRU-virus and its host, the Philosophy Department. Warwick had expected something closer to traditional notions of cyberculture: Internet studies, basically. But what actually took shape reflected Plant and Land’s interest in hooking up cybernetics in the original Norbert Wiener sense (information flows, dissolving the difference between living and non-living systems) to compatible elements of Deleuze & Guattari (schizo-analysis, machinic desire, the biomechanical continuum of material reality), plus chaos, complexity and connection theory. “Cyber”, as CCRU conceived it, also connoted “cyberpunk”: the theory-fiction goal of academic writing that rivalled the hallucinatory rush you got from Neuromancer and Blade Runner.

Antiacadémicos:

CCRU are less diplomatic, railing against “disciplinary templates” that obstruct “real research”. “You’re not allowed to follow these things where they want to go,” says Mark Fisher, a cleancut young man who speaks with an evangelical urgency and agitated hand gestures. “You’re not allowed to find anything out…. Because who would mark it?!”.

CCRU’s Suzanne Livingston, which was challenged by one Philosophy Department member on the grounds–“what’s neurology got to do with capitalism?”.

Steve Goodman

Cierre y renuncia de Nick Land:

Every couple of years, the staff of university departments make an assessment of the publications the department has produced. Since the kind of work Land and his proteges were producing was not considered philosophy, and therefore not counted in any departmental assessment, Land felt obliged to resign, effective the end of the academic year.

Academia como algo secundario:

While CCRU members continue to finish their PhD’s and teach, they regard these activities as ” lower-order intensity”; the real action takes place at the Leamington HQ. “There’s nothing more unproductive than engaging in this lifelong struggle to get intensity into the academy,” says an exasperated Fisher.

Locura:

Nick Land is the kind of “vortical machine” (to use a fave CCRU trope) around which swirl all manner of outlandish and possibly apocryphal stories. Didya hear about the phase Nick went through only talking in numbers? Or the time he was taken over by three distinct entities?

Trauma geocósmico:

The diagram was a gift from “Professor Barker”. Inspired by Professor Challenger–the Conan-Doyle anti-hero reinvented by Deleuze & Guattari in “The Geology of Morals” section of A Thousand Plateaus: Capitalism & Schizophrenia–Barker appears to be a sort of imaginary mentor who hips the CCRU to various cosmic secrets. “But we’d be a bit reluctant to say ‘imaginary’ now, wouldn’t we?,” cautions Land with a mischievous glint in his eye. “We’ve learned as much–well, vastly more from Professor Barker –than supposedly ‘real’ pedagogues!”. As CCRU’s “avatar”, Barker has revealed the “Geo-Cosmic Theory of Trauma”. Following the materialist lead of Deleuze & Guattari, human culture is analysed as just another set of strata on a geocosmic continuum. From the chemistry of metals to the non-linear dynamics of the ocean, from the cycles of capitalism to the hyper-syncopated breakbeat rhythms of jungle, the cosmos is an “unfolding traumascape” governed by self-similar patterns and fundamental processes that recur on every scale.

Gothic Materialism, ferro-vampiric” cultural activity,

Anna Greenspan, O[rphan] D[frift>] (theory-fiction collective==Maggie Roberts and Ranu Mukherjee),

B-w-O is the Deleuzian utopia, an inchoate flux of deterritorialised energy

Land y la física:

“Before CCRU started at Warwick, Nick latched onto us very intensively for a while,” says Roberts. “We fed him image experience, tactile readings of the stuff he was buried in theoretically. He wanted his writing to kick in a much more experiential way. For us, there was something wonderful about having a man you could ring up and ask: ‘what’s radiation?’, ‘what’s a black hole?'”.

Aceleracionismo:

“It was pretty obvious that a theoretically Left-leaning critique could be maintained quite happily but it wasn’t ever going to get anywhere,” says Plant. “If there was going to be scope for any kind of….not ‘resistance’, but any kind of discrepancy in the global consensus, then it was going to have to come from somewhere else.” That elsewhere was certain passages in A Thousand Plateaus where Deleuze & Guattari suggest that, in Plant’s words, “you don’t try and slow things down, you encourage them to go fast as possible. Which was interestingly connected to Marx’s ideas about capitalism sweeping away the past. So we got into this stance of ‘oh well, let it sweep away! Maybe it should sweep away faster’.” Other crucial influences were neo-Deleuzian theorist Manuel De Landa’s idea of “capitalism as the system of antimarkets”, and, says Plant, historian-of-everyday-life Fernand Braudel’s conception of capitalism as “an amalgam of would-be free market forces and state/corporate/centralised control functions. So there isn’t really any such thing called ‘capitalism’, it’s just a coincidence of those two really extreme and opposed tendencies.”

Feedback ciberpositivo:

Plant and the CCRU enthuse about bottom-up, grass-roots, self-organising activity: street markets, “the frontier zones of capitalism”, what De Landa calls “meshwork”, as opposed to corporate, top-down capitalism. It all sounds quite jovial, the way they describe it now–a bustling bazaar culture of trade and “cutting deals”. But “Cyberpositive” actually reads like a nihilistic paean to the “cyberpathology of markets”, celebrating capitalism as “a viral contagion” and declaring “everything cyberpositive is an enemy of mankind”. In Nick Land solo essays like “Machinic Desire” and “Meltdown”, the tone of morbid glee is intensified to an apocalyptic pitch. There seems to be a perverse and literally anti-humanist identification with the “dark will” of capital and technology, as it “rips up political cultures, deletes traditions, dissolves subjectivities”. In “Meltdown”, Land declares: “Man is something for it to overcome: a problem, drag”.

Capitalismo desterritorializante:

This gloating delight in capital’s deterritorialising virulence is the CCRU’s reaction to the stuffy complacency of Left-wing academic thought; a sort of rubbing salt in the wounds (as when Land jibes at the “senile spectre” of Socialism, an allusion to The Communist Manifesto). “There’s definitely a strong alliance in the academy between anti-market ideas and completely schleroticised, institutionalised thought,” says Mark Fisher. “Marx has been outdated by cybernetic theory. It’s obvious that capitalism isn’t going to be brought down by its contradictions. Nothing ever died of contradictions!”. Exulting in capitalism’s permanent “crisis mode”, CCRU believe in the strategic application of pressure to accelerate the tendencies towards chaos. The real struggle, says Fisher in fluent Deleuzian, is within capitalism and between “homogenisation processes and nomadic distribution.“.

Capitalismo como ‘invasión desde el futuro’ + cultura de la dependencia:

What feels from any everyday human perspective like catastrophic change is really anastrophe: not the past coming apart, but “the future coming together”. Where Land gives this idea a millenial spin (he’s described capitalism as “an invasion from the future”, a virus retrochronically triggered by some kind of artificial intelligence to create the conditions for its own assembling–an idea that reads like it was spawned by watching Terminator on acid), Plant’s attitude is more humanely ambivalent. In the mid-Eighties, for instance, she supported the Coal Miner’s strike, a revolt against Thatcherite modernising policies and an attempt to preserve a traditional working class culture. Since then, she has come to believe that the privatisation and anti-welfare policies pursued by the Conservative goverment in the 1980s really did constitute “a revolution”. She talks approvingly of the end of “the dependency culture”, arguing that this helped catalyse the Nineties upsurge of British pop culture, fashion and art.

Crítica=inevitabilismo:

“All these excitingly eroticised ideas about the flows of capital absolve one from morality,” she says. “Most of capitalism’s flows are deeply pernicious.” The trouble with inevitablism is that it removes human agency from the picture, complains Williamson. “But human will is not nothing — there have been these huge acts of courage and altruism throughout history.” As neo-Deleuzians devoutly committed to impersonality, agency is precisely what Plant and the CCRU demote. “Nothing takes the credit–or the blame–for either the runaway tendencies at work or the attempts to regulate them,” argues Plant in Zeros + Ones. “Political struggles and ideologies have not been incidental to these shifts, but cultures and the changes they undergo are far too complex to be attributed to attempts to make them happen or hold them back”.

Culto:

Recalling a famous spat in the bar of London’s Institute of Contemporary Arts, she recalls finding it “spooky that Nick Land and all these people spoke as one. You could not get 20 of my postgrad students in a room and have them agree with me. I find that scary–that messianic quality, like they’ve got the message”…A lot of what they say reminds me of tripping experiences, where you have that feeling that everything coheres and makes sense.”

Metáfora, desconstrucción, escalas:

Another Williamson accusation–that CCRU lift ideas from chaos and complexity that describe material process but “apply them in a metaphorical way… as if using a concrete thing for a metaphor makes it not be a metaphor”–would especiallly infuriate CCRU. Metaphor, figurative language, the whole realm of representation and ideology: these are the enemy, as far as CCRU are concerned. “Our analysis is materialist, rather than ideological,” says Goodman, “Whether the scale is geological, oceanic, socio-cultural, there are parallels going on at every scale”. Despite drawing a lot from post-structuralism’s assault upon the sovereign ego, CCRU detest deconstruction, precisely because of its treatment of the text as a cosmology and everything as metaphor. “The only thing that’s powerful about books–their ability to plug into other machines outside themselves– is completely destroyed by treating them as this macro-interiority that spreads over everything,” spits Fisher, co-author of the hilarious and coruscating Abstract Culture rant “Pomophobia”.

Alienación:

The idea, says Fisher, comes from a mix-and-blend of Lyotard and Blade Runner–“the proletariat as this synthetic class, of a revolution that’s on the side of the synthetic and artificial. The concept of ‘alienation’ depends on the notion that there’s some authentic essence lost through the development of capitalism. But according to Barker’s Geo-Cosmic theory of trauma, everything’s already synthetic.” If reality really is a bio-mechanical continuum, there’s no reason to resist capitalism’s escalating dynamic of anti-naturalism: addiction to hyper-stimulus, the creation of artificial desires.

Música, negocios, drogas:

Not only do the CCRU derive a lot of their energy from music–specifically, the British rave genre of jungle a/k/a drum & bass–but popular culture is where their ideas seem most persuasive. Right from its late Eighties beginnings, rave culture’s motor has been anarcho-capitalist and entrepreneurial: from promoters throwing illegal parties in warehouses and fields, to drug dealing. Even after its co-optation by the record and clubbing industries, rave music’s cutting edge comes from the grass-roots: small labels, cottage-industry producers with home studios, specialist record stores, pirate radio. // Sadie Plant attributes these bottom-up economic networks to the end of dependency culture, forcing people “to get real and find some ways of surviving” but also to invent “new forms of collectivity” (the micro-utopian communality of the rave).

Drogas:

Despite being rave theorists and “sub-bass materialists”, CCRU are surprisingly cagey when the topic of drugs is introduced. Acknowledging the cyborgizing, viral usefulness of drugs–as anorganic elements that enter the nervous system and engineer precise changes in consciousness–Land nonetheless resists the “relapse into a biographical narrative”. Anna Greenspan talks of the negative “crash-and-burn” syndrome caused by drug abuse, and says the CCRU are more interested in building sustained plateaus of intensity. One outcrop of this is Suzanne Livingston’s research into “long term rewiring of perception”–techniques of flash and flicker that restructure the brain, as already used by advertising, MTV, and rave promoters (lights, lazers and strobes).

Pensador vs. Ingeniero conceptual:

Eshun describes himself and the CCRU as “concept-engineers”, as opposed to thinkers. Critique, he argues, is a rhetorical mode that puts the heavy burden of History on your shoulders, whereas the concept-engineer is into speculation. “Most theory contextualises, historicizes and cautions; the concept-engineer uses theory to excite and ignite,” Eshun proclaims. Where “thinker” evokes an effete and impotent ivory-tower detachment, “engineer” suggests someone who gets down-and-dirty with the material word (in Deleuzian terms, someone who operates and maintains desiring machines). Like a DJ or jungle producer, the concept-engineer is “a sample-finder“: s/he’s free to suspend belief in the ultimate truth-value of a theory and simply use the bits that work, in the spirit of Deleuze & Guattari’s offering up of A Thousand Plateaus as tool-kit rather than gospel.

Gente:

“Concept-engineer” is a good tag for the outerzone of “independent researchers” and amateur autodidacts to which CCRU is connected. Renegade theorists like Howard Slater, a Deleuze-freak whose techno-zine Break/Flow brilliantly analyses rave music in terms of “nonconceptual thought” and “impulsional exchanges”, and celebrates the techno underground as a rhizomatic, insubordinate, post-media economy. And like Matthew Fuller, a media theorist/activist with a background in anarchist politics and links to the hacker underground. Fuller’s CV of cultural dissidence includes flypostering, pirate radio, a non-Internet bulletin board called Fast Breeder, the scabrous freesheet Underground, and a series of anarcho-seminars like “Seizing The Media” dedicated to the theory and praxis of media terrorism. Fuller also put out the anthology Unnatural: Techno-Theory For A Contaminated Culture, which included Plant/Land’s “Cyberpositive” and an essay by CCRU member Steve Metcalf.

Think-Tank:

Weary of such sports, Plant, Land and CCRU have all enthusiastically embraced the idea of escaping “institutional lockdown” by going freelance. In addition to her drugs book, Plant is working on a film screenplay and says she can’t imagine ever returning to academia. The CCRU hope to become a kind of independent think-tank, selling “commodities” on the intellectual free market–like their strikingly designed Abstact Culture (each “swarm” consists of five separate monographs bundled together) and, in the future, CD’s, CD-ROM’s and books. “The whole saga of the first phase of the CCRU was to do with negotiating bureaucratic space,” says Fisher. “But we quickly realised that the institution didn’t depend on university space itself , but on the collectivity.”