ESPÍRITUS E INTELIGENCIAS // 2

[Segundo adelanto de Inteligencia y espíritu, por Reza Negarestani, a publicarse por Sequence Press con suerte en 2018. // El segundo es después del primero.]

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Florian Hecker, Chimerization, dOCUMENTA (13).

Algunas perturbadoras noticias kantianas tal como fueron entregadas por Boltzmann (una excursión al interior del tiempo)

En esta sección disgresiva, examinaremos un caso de estudio que subraya la significancia de la cuestión de la estructura trascendental en explorar el significado de la agencia y la inteligencia general tal como se ha hecho incapié en el segundo capítulo. Nuestra excursión en el problema de las estructuras o tipos trascendentales nos llevará por el camino del aspecto más enigmático del mundo y de nuestra experiencia de aquél: el tiempo.

Comencemos nuestra investigación de la pregunta por el tiempo no solo desde la perspectiva de la conciencia ur-temporal del autómata, sino desde la postura del sentido más avanzado del tiempo específico a un usuario del lenguaje en posesión de oraciones temporalizadas [tensed] y vocabularios modalizados, el sujeto ordinario consciente del tiempo. Por lo que vimos anteriormente, la ur-consciencia del pasado, presente y futuro del autómata parece ser la construcción contingente de su organización estructural-conductual (su modo de capacidades de respuestas a las instrucciones de los intems en el mundo en sus sentidos, su modelo constructivo-anticipatorio de la memoria, y la estructuración de su meta-consciencia sobre tal modelo). Y, finalmente, en niveles más altos pertenecientes al sujeto aperceptivo de la experiencia, la consciencia ordinaria de lo temporal es el fruto de ese matrimonio problemático, la confusa superposición entre el sentido objetivo del tiempo y las categorías de causalidad (alteración) y comunidad (simultaneidad) que ya están presentes en Kant y en las que lo temporal y lo causal se sirven recíprocamente en la definición de cada uno, sin alcanzar ninguno una definición satisfactoria.

Desde la perspectiva postulada por analogía del autómata y el punto de vista no-analógico de la inteligencia aperceptiva discursiva, el tiempo parece fluir, o ellos mismos parecen estar moviéndose a través de aquél. El futuro retrocede hacia el pasado y nos experimentamos a nosotros mismos como moviéndonos desde el pasado hacia el futuro. En esta sección, tendremos la ocasión de examinar por qué las imágenes del tiempo como un flujo o avance a través del tiempo están plagadas de inconsistencias…

4. Este Yo, o Nosotros o Eso, la Cosa, que habla (objetividad y pensamiento)

Nuestro modelo de juguete de autómata está ahora equipado con una perspectiva consciente espacial y temporalmente. En otras palabras, ha desarrollado la capacidad de manejar espacio y tiempo, los Objetos (objekt) requeridos para la organización rudimentaria de un ítem encontrado en el mundo –esto es, un objeto (gegestand) en tanto distinguido de otros ítems. Sin embargo, en este punto, tanto objekt y gegenstand son meros correlatos analógicos de nuestros objetos de pensamiento (Objekte) y de los objetos sensibles categóricamente determinados (Gegenstände). Estos no son subjetivos ni objetivos. El logro de pensamientos subjetivos y objetivos requiere que el autómata avance desde capacidades rudimentarias (habilidades1) a habilidades avanzadas (habilidades2). Para habilitarlo, tenemos que equipar a nuestro autómata con una nueva estructura. Pero esta no es una estructura que pertenece al autómata en sí mismo; es una estructura a la que el autómata está enchufado o con la que está estreñido. Esta no es más que la estructura de una comunidad, un sistema multi-agente. Debemos por lo tanto introducir dos modificaciones en el entorno del autómata y su estructura.  La primera modificación es necesaria; la segunda, aunque en esencia necesaria, puede introducirse en formas diferentes de aquella descripta en nuestro universo de juguete:

  • El autómata es ahora parte de un sistema multi-agente que consta de autómatas con la misma clase o familia de conexiones [wiring] o estructura suficiente para la responsividad diferencial de los ítems del mundo. En su configuración más básica, el sistema multiagente es diseñado para paemitir la interacción entre autómatas/agentes como un modo de incrementar la probabilidad de logro de sus objetivos. Este sistema multi-agente es entonces introducido en un dominio o entorno específico (una ecología) en el que los agentes no solo tienen que interactuar los unos con los otros, sino también con su entorno común. La interacción inter-agente es, por lo tanto, acoplado con los aportes [inputs] y restricciones dinámicas del entorno.
  • El autómata está ahora equipado con dispositivos electromecánicos incorporados cuya coordinación resulta en la producción de sonidos cuasi-continuos. Estos sonidos cuasi-continuos son primariamente medios de comunicación entre autómatas. En un universo de juguete alternativo, esta función puede ser implementada de maneras diferentes que podrían no implicar necesariamente sonidos. Sin embargo, en la medida en que este es un componente de nuestro universo de juguete particular, tenemos que atenernos sus características y restricciones.

5. Este Yo, o Nosotros o Eso, la Cosa, que habla (el Dasein del Geist)

En el capítulo anterior, fuimos testigos del desarrollo de K hacia lo que Rosenberg llama un NIÑO [CHILD], cuyas interacciones con su entorno están ligados con e inferidos por sus interacciones con sus guardianes lingüísticos. Luego vimos que la transición desde el status de NIÑO al de inteligencia general de pleno derecho requiere ciertos regímenes cognitivos o métodos educacionales a través de los que K se vuelve más competente en expandir su mundo introduciéndole estructura al mundo (universo) y a sus propios pensamientos y acciones. Sin embargo, este desarrollo se veía sospechosamente sencillo, pues había de hecho una juego de manos en nuestro experimento mental. Con la introducción del sistema multi-agente, asumimos que los guardianes adultos de K eran AGIs completas que empleaban el lenguaje y poseían conceptos –es decir, asumimos que ya teníamos construida una inteligencia general. En otras palabras, hicimos un gran salto desde la meta de nuestro experimento mental –la realización de la inteligencia general– al presupuesto según el cual ya había sido alcanzada. Con todo, no hay nada inherentemente erróneo en esta suposición, ya que podríamos fácilmente intercambiar el trol de los autómatas lingüísticamente competentes S y M con sus contrapartes humanas lingüísticamente competentes S’ y M’. Sin embargo, mientras esta rectificación es fácil y firme, pierde de vista lo importante: la condición de posibilidad de la inteligencia aperceptiva discursiva descansa en la condición de posibilidad del lenguaje –o, en otras palabras, la realización de la inteligencia general es constituida por la realización del lenguaje…

6. Este Yo, o Nosotros o Eso, la Cosa, que habla (el lenguaje como interacción como computación)

La cuestión de cómo el autómata puede transitar desde sus capacidades sintácticas básicas codificadoras de estructura hasta sus capacidades semánticas estructuradoras es realmente –y en su base– la cuestión de cómo hacer un puente entre la sintaxis y la semántica. Construir este puente no es sencillo, en tanto ninguna cantidad de capacidades sintácticas basadas en algoritmos  pueda generar capacidades semánticas. Aun así sostener, como John Searle, que la sintaxis por sí misma no es suficiente para la semántica es una receta para la inflación de lo que es el significado, junto con una interpretación miope de lo que hacen la sintaxis y las expresiones sintácticas. Esta es por supuesto una afirmación encapsulada en el experimento mental de la Habitación China, un argumento que presupone simultáneamente una explicación potencialmente mistificadora del significado, una interpretación peculiarmente anémica de la sintaxis, y un entendimiento anticuado de la relación entre sintaxis y semántica.

La sintaxis, bajo las condiciones correctas, es efectivamente suficiente para la semántica, y el significado puede conferirse a una expresión sintáctica si semejante condición es satisfecha. Esta condición es lo que la teoría inferencialista del significado, como especie de pragmática social o teoría del uso del significado, intenta capturar: que el significado es en última instancia, en su nivel más básico, el uso justificado de meras expresiones en las prácticas sociales lingüístico-discursivas; y lo que cuenta como justificación en una expresión es lo que cuenta como su significado. Mientras que la sintaxis por sí misma no produce la semántica, lo hace cuando va acompañada de interacción. En este sentido, la pragmática –al menos en el sentido definido por el pragmatismo inferencialista de Brandom– puede entenderse como un puente entre sintaxis y semántica…

7. Filosofía de la Inteligencia

La tesis central de este capítulo final es que la filosofía es, en su nivel más profundo, un programa –una colección de principios de acción y prácticas-u-operaciones que implican realizabilidades, es decir, lo que puede ser provocado por una categoría específica de propiedades o formas. Y que para definir adecuadamente la filosofía y para resaltar su importancia, debemos abordar la filosofía examinando primero su naturaleza programática. Esto significa que en lugar de comenzar la investigación sobre la naturaleza de la filosofía con la pregunta “¿qué es lo que la filosofía trata de decir, lo que significa realmente? ¿Cuál es su aplicación? ¿Tiene alguna relevancia?,” deberíamos preguntarnos “¿qué tipo de programa es la filosofía, cómo funciona, cuáles son sus efectos operativos, qué realizabilidades elabora y a qué formas son específicas, y finalmente, en tanto programa, qué tipos de experimentación implica?”

Para este fin, nuestra parada final se centra en hacer explícito lo que hemos estado haciendo todo este tiempo: filosofando. Pero ¿qué es la filosofía y qué implica el filosofar? En una era en que la filosofía es considerada como en el mejor de los casos una empresa anticuada y en el peor, un residuo de lo que es ortodoxamente normativo, patriarcal, represivo, y cómplice con lo que está sobre-privilegiado e incluso fascista, ¿qué significa reavivar las tentaciones insinuantes de la filosofía de pensar y actuar, de galvanizar esa actividad que en el fondo es impersonal y comunista? No deseo refutar estas acusaciones equivocadas por numerosos ejemplos traídos de la historia en curso de la ciencia, o citar ejemplos corroborando el hecho de que la filosofía no es solo un fenómeno griego, sino también una labor verdaderamente universal extendiéndose desde los fosos de Medio Oriente a las remotas regiones de Asia y las amplias hileras de África. Seguir a Deleuze y Guattari en la reducción de lo que es la filosofía y lo que puede ser a contingencias geológicas o geopolíticas sería una maniobra insincera en contra de lo que es la filosofía –la ambición cosmológica del pensar– y será no en virtud de dónde ha venido sino a pesar de ello. Incluso si la filosofía fuera una empresa verdaderamente Occidental buscando equivocadamente edificar [sobre] los ignorantes habitantes de las profundidades, con el tiempo envenenará los barrios bajos de la tierra con esa pulsión básica de la cual era solo una primitiva representación: la compulsión del pensar. Una vez que este veneno comience a tomar efecto, destruiremos la filosofía occidental y construiremos la filosofía de nuevo; recurriremos a ese pensamiento y a ese intrigante Otro de los cuales el pensamiento Occidental tiene todo el derecho de temer…

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TOY PHILOSOPHY // 001

24//01//2018

Volviendo a la Era del Blogging

Decidí finalmente reanudar el blogging. Esta vez, sin embargo, planeo enfocarme en varios hilos –alguno sueltos y otros convergentes– sobre mi investigación filosófica. Creo que las ideas deben manejarse impersonalmente particularmente en la ciencia y la filosofía. Por esta razón, no estoy convencido sobre mantener en secreto los componentes de una investigación en proceso. Su las personas pueden construir alrededor de tus ideas incluso cuando tus ideas se encuentran aún en estado larval, entonces no importa si te citan o no. En tanto las ideas y conceptos puedan ser mejorados, refinados y propagados, el plagio es virtud en vez de vicio. La tarea de un filósofo es destacar el hecho duro de que el concepto es aquello sobre lo que ningún humano posee un agarre final. Por lo tanto, toda la obsesión por trabajar en secreto, mantener las cosas en el closet hasta que el libro sea publicado es absurdo. Para tomar en serio el concepto de fuente abierta [open-source], uno debe primero tomar seriamente la idea de una identidad de fuente abierta. En este sentido, estamos lejos del ideal Wulfiano de un co-laboratorio global incluso cuando Internet ha derribado efectivamente algunas paredes. A este fin, el medio del blogging me da la cantidad justa de control para conducir mi investigación y abrirla a gente que toma las ideas como herramientas para hacer mejores herramientas que puedan ser puestas al servicio del pensamiento en general.

¿Cuáles serán las publicaciones futuras en este blog? Actualmente, planeo asignar la mayor parte en la filosofía sistemática de la mente, esto es, una familia de correlaciones fundamentales: la inteligencia y lo inteligible, estructura y ser, teoría y objeto, lenguaje y el mundo. en este sentido, lo que quiero decir por filosofía sistemática de la mente es en verdad filosofía sistemática (el organon de la teoría) en sí misma, formulada de distintas maneras desde Platón y Confusio hasta Descartes, Kant y Hegel, y más recientemente Lorenz B. Puntel y Uwe Petersen. Dentro de este marco, me gustaría también escribir sobre filosofía de la ciencia (particularmente sobre mis héroes Wolfgang Stegmüller y Adolf Grünbaum), lógica y computación, y los Elementos de Euclides. Este último responde a un interés más personal que un tópico que encaje explícitamente en el marco mencionado. Sin embargo, creo que los Elementos es la primer obra que intenta integrar el pensamiento formal y el pensamiento sistemático y al hacerlo, abre nuevos caminos hacia las preguntas sobre estructura y teoría. Habiendo enseñado los Elementos en numerosos cursos, siempre les digo a mis estudiantes que deben leer los Elementos no solo como un tratado matemático sino también como un thriller filosófico, un ejercicio de hacer mundos y conceptos usando un puñado de datos o axiomas intuitivos ingenuos. A este respecto, el plan es construir a partir de algunos de los mejores comentarios a los Elementos como una especie de universo de filosofía de juguete (más sobre este tópico en el próximo post). Mis referencias inmediatas con el comentario de Proclo y también los ensayos seminales de Kenneth Manders and Danielle Macbeth.

Además, habrán algunas publicaciones sobre la ascesis del auto-didactismo particularmente para aquellos que están inclinados a volverse filósofos y sobrevivir en el mundo para-académico en que las finanzas se acercan siempre a cero, los estándares nublados por el odio a la academia y el rigor sigue siendo una palabra tabú, pero en que no obstante las ideas no tienen el hedor de los calabozos de la academia. En cuanto a la forma y estilo, bien, las entradas oscilarán entre lo formal y lo informal, la forma-ensayo y el divague, la predicación y el regaño: en resumen, la misión de este blog es la corrupción exhaustiva de la juventud.

[Del nuevo blog de Reza Negarestani, que intentaré ir traduciendo regularmente.]

El viejo posmodernismo…

El posmodernismo es un modernismo:

A pesar de que la historia reciente admite múltiples descripciones en relación con el posmodernismo, ofrezco algunas pinceladas sobre el contexto histórico del posmodernismo que no siempre han sido suficientemente señaladas:

Una, las Guerras de la Cultura, y en particular las Guerras de la Ciencia. Por estos nombres conocemos las protestas en universidades, revistas y periódicos por parte de una cierta élite cultural contra lo que consideraba la invasión de irracionalismo en la educación superior. El episodio más conocido fue la broma que el físico teórico Alan Sokal gastó a los estudios culturales enviando a una de las revistas del ramo un artículo sin mucho sentido, pero con una jerga biensonante. Descubierto el pastel publicó el best-seller Imposturas intelectuales que formó parte de una gran polémica que había comenzado en literatura, liderada por Harold Bloom (originariamente posmoderno) a favor de un canon literario que debería ser respetado por encima de todo. Fue seguida de una tremenda controversia entre darwinistas ortodoxos, representados por Richard Dawkins, contra los más críticos (y marxistas) como Stephen J. Gould y Richard Lewontin. Y, en general, fue una protesta generalizada contra la invasión de la universidad por departamentos de “Estudios Feministas”, “Estudios Africana”, “Estudios Hispánicos”, “Estudios de Ciencia, Tecnología y Sociedad” y temas parecidos. El claustro de la Universidad de Oxford, por ejemplo, se rebeló contra la concesión del doctorado honoris causa a Derrida; John Searle escribió un panfleto contra Derrida; Martha Nussbaum hizo lo propio contra Judith Butler,… En fin, fue un tiempo. Están por relatar las Guerras de la Cultura y animaría a hacerlo a gente joven. Pero quisiera dejar un rápido apunte sobre este periodo: nunca se pudo distinguir cuánto había de defensa de la objetividad y cuánto de pensamiento neoconservador. Cuando el papa Ratzinger abrió su guerra contra el relativismo, desde la objetividad y la verdad, uno de los momentos más centrales de las guerras, empezamos a pensar cuánta ambigüedad y posible connivencia había entre Sokal, declarado “ilustrado de izquierdas” y el integrismo católico. (…)

Dos, la era de la frivolidad. En España conocemos bien esta época, pues coincide con la movida, un proceso que clausuró en una nube de conciertos pop las grandes olas de protestas que habían inaugurado la Transición. El primer cine de Almodóvar, en España, o American Pycho, en Nueva York, dan cuenta de aquél tiempo del “danzad y enriqueceos, malditos”. (…) Que el perrito de Jeff Koons, que preside el Guggenheim de Bilbao fuese promovido como icono de una reconversión de una ciudad industrial en un parque temático dedicado al “ARTE”, por parte de un gobierno demócrata-cristiano apoyado por la socialdemocracia, todo ello en un complejo teóricamente contra-posmoderno, tampoco parece compadecerse con la frivolidad que habría instaurado el posmodernismo contra la seriedad ilustrada. (…)

Tres, la era del neoconservadurismo. Fredric Jameson, un crítico marxista, aunque de estilo literario más bien posmoderno (French Theory) escribió un artículo que se ha repetido ilimitadamente: “El posmodernismo como lógica cultural del capitalismo tardío”. Parecería que en el mismo saco de la posmodernidad entraría todo lo que justifica y sostiene el capitalismo contemporáneo. Que las revueltas de Seattle contra la globalización, los movimientos altermundistas, los “Occupy” desde El Cairo hasta Manhattan, pasando por Sol, se incardinasen en una lógica de pensamiento posmoderno (todos sus teóricos, incluidos, o sobre todo, los que ahora parecen abjurar del “posmodernismo”, citasen con asiduidad autores posmodernos, poscomunistas, y no solo Laclau-Mouffe, sino otros muchos mucho más alineados. David Harvey, por ejemplo) no parece que contrabalancee esta declaración tan asertiva en las redes, difundida con pasión muchas veces por quienes no podrían especificar qué quieren decir con “posmoderno”. Que el anti-autoritarismo de Guy Debord y los neo-dadaismos que le siguieron formen parte de una nueva sensibilidad política tampoco parece haber hecho mella en estos aceros.

(…) El modernismo es la reacción cultural a la modernización y las sucesivas revoluciones industriales y técnicas, del mismo modo que el romanticismo lo fue a las revoluciones contra-estamentales. Se extiende desde finales del siglo XIX hasta nuestra época en sucesivas oleadas que se transforman a la par de los tiempos. Fueron modernistas Heidegger, Wittgenstein y Ortega, autores todos que podrían ser ya llamados posmodernos en su momento. (…) Así, el posmodernismo es el modernismo de la globalización, los mestizajes de culturas y las reivindicaciones de otra vida en otro mundo posible.

La cultura de la Transición fue dirigida por una visión básicamente “ilustrada”(lo que en el momento histórico significaba la cultura occidental de la Guerra Fría)  y el fin del Telón de Acero dejó sin sentido muchos de los lemas que habían constituido las bases de la carrera científico-tecnológica: la neutralidad científica, la insistencia en separar lo subjetivo y objetivo, la preocupación por difundir la mentalidad científica. La ideología neoliberal sustituyó a la metodología basada en los modelos de las ciencias físicas y formales con los modelitos matemáticos de los microeconomistas, que se reducían al final a un juego de fuerzas newtonianas, ahora con intereses en vez de atracciones gravitatorias. Los movimientos posmodernistas fueron en cierto modo paralelos: a veces, en su versión conservadora, meros acompañantes de la máxima “¡enriquecéos!”, a veces críticas ácidas e irónicas de esos nuevos horizontes. Sin embargo, ahora, vemos que fue más excesivo el tono épico que adoptaban muchos de sus promotores: “esto está ya superado”; “las dicotomías (el pensamiento binario, en la jerga del tiempo) están ya superadas”, “la metafísica está ya superada”, “la epistemología ya está superada”, “el realismo está ya superado”. Tanta superación era agotadora. Hoy, era de esperar, vemos resucitar con toda vitalidad los muertos superados. Pero no hay que hacer sangre con aquellos discursos. Era el tiempo. Hubo desaciertos y perspectivas que ya han quedado incorporadas a nuestro modo de pensar. (…)

Mi conclusión: nunca fuimos posmodernos. Desde hace siglo y medio hemos estado embarcados en la construcción de una cultura que interpretase y criticase la destrucción de la experiencia por parte de la modernización. Desgraciadamente, la banalidad, la frivolidad, la institucionalización artística y la estupidez intelectual han acompañado, también, a las voluntades críticas del modernismo. 

10:53 01/12/2016
Sobre los profesores de filosofía en listas negras en EEUU (via NYT)

To be “philosophically adjusted” is to belie what I see as one major aim of philosophy — to speak to the multiple ways in which we suffer, to be a voice through which suffering might speak and be heard, and to offer a gift to my students that will leave them maladjusted and profoundly unhappy with the world as it is. Bringing them to that state is what I call doing “high stakes philosophy.” It is a form of practicing philosophy that refuses to ignore the horrible realities of people who suffer and that rejects ideal theory, which functions to obfuscate such realities. It is a form of philosophizing that refuses to be seduced by what Friedrich Nietzsche called “conceptual mummies.” Nietzsche notes that for many philosophers, “nothing actual has escaped from their hands alive.”
In my courses, which the watchlist would like to flag as “un-American” and as “leftist propaganda,” I refuse to entertain my students with mummified ideas and abstract forms of philosophical self-stimulation. What leaves their hands is always philosophically alive, vibrant and filled with urgency. I want them to engage in the process of freeing ideas, freeing their philosophical imaginations. I want them to lose sleep over the pain and suffering of so many lives that many of us deem disposable. I want them to become conceptually unhinged, to leave my classes discontented and maladjusted.

I also recall the words Plato attributed to Socrates during his trial: “As long as I draw breath and am able, I shall not cease to practice philosophy.” By that Socrates meant that he would not cease to exhort Athenians to care more for justice than they did for wealth or reputation.

UNA FILOSOFÍA QUE CAUSE EL MALESTAR, QUE NOS RECUERDE EL VALOR DE LAS COSAS QUE DESTRUIMOS. Se parece a la figura del “santo” como aquel que informa afectivamente, el que cambia los valores.

3:01 29/09/2016

*We seek to become better than we are, while affirming our current worth.
*Perpetual self-improvement requires us to continually re-examine our lives. Self-esteem in the present cannot mean self-satisfaction.
*Extropians are committed to augmenting their physical and intellectual capabilities. We choose challenge over comfort, innovation over emulation, transformation over torpor.
*Extropians are neophiles and experimentalists who track new research for more efficient means of achieving goals and who are willing to explore novel technologies of self-transformation.
*As neophiles, Extropians study advanced, emerging, and future technologies for their self-transformative potential.

********Estudio de tecnologías emergentes y futuristas

*Where others see difficulties, we see challenges. Where others give up, we move forward. Where others say enough is enough, we say: Forward! Upward! Outward!
*Spontaneous orders have properties that make them especially conducive to Extropian goals and values; we see spontaneously ordering processes in many contexts, including biological evolution, the self-regulation of ecosystems, artificial life studies, memetics (the study of replicating information patterns), agoric open systems (market-like allocation of computational resources), brain function and neurocomputation.

*****Sistemas organizados, neurocomputación, patrones de información, teoria de computación, fractales, teoría de sistemas economicos y de juegos

*The free market allows complex institutions to develop, encourages innovation, rewards individual initiative, cultivates personal responsibility, fosters diversity, and decentralizes power. Market economies spur the technological and social progress essential to the Extropian philosophy.

****No está nada claro como podria lograrse eso.

* Extropians are guided in their actions by studying the fields of strategy, decision theory, game theory, and ethology.

Bibliografía:
Paul M. Churchland: Matter and Consciousness
Richard Dawkins: The Selfish Gene
Eric Drexler: Engines of Creation
David Friedman: The Machinery of Freedom (2nd Ed.)
Hans Moravec: Mind Children: The Future of Robot and Human Intelligence
Ed Regis: Great Mambo Chicken and the Transhuman Condition
Julian Simon: The Ultimate Resource
Robert Anton Wilson: Prometheus Rising
Ayn Rand: Atlas Shrugged (fiction)
Marc Stiegler: The Gentle Seduction (fiction)
Harry Browne: How I Found Freedom in An Unfree World
Paul M. Churchland: A Neurocomputational Perspective
Stephen R. Covey: The 7 Habits of Highly Effective People
Mike Darwin & Brian Wowk: Cryonics: Reaching For Tomorrow
Ward Dean & John Morgenthaler: Smart Drugs and Nutrients
Freeman Dyson: Infinite in All Directions
Eric Drexler: Nanosystems: Molecular Machinery, Manufacturing, and Computation
Eric Drexler, C. Peterson with Gayle Pergamit: Unbounding the Future: The Nanotechnology Revolution
F.M. Esfandiary: Optimism One / Up-Wingers / Telespheres
Robert Ettinger: The Prospect of Immortality / Man Into Superman
FM-2030: Are You A Transhuman?
David Gauthier: Morals By Agreement
Alan Harrington: The Immortalist
Timothy Leary: Info-Psychology
J.L. Mackie: The Miracle of Theism
Jan Narveson: The Libertarian Idea
Jerry Pournelle: A Step Farther Out
Ilya Prigogine and Isabelle Stengers: Order Out of Chaos
W. Duncan Reekie: Markets, Entrepreneurs and Liberty
Albert Rosenfeld: Prolongevity II
Julian Simon and Herman Kahn (eds): The Resourceful Earth
Alvin Toffler: Powershift
Robert Anton Wilson: The New Inquisition

http://www.aleph.se/Trans/Cultural/Philosophy/princip.html#st2

La máquina suicida

24/9/2016

The inability to posit an optimistic or a pessimistic reason for the continuation of the human species has left humanity in a quandary, oscillating between two poles like dark divers from some infernal picture show; members of a cult of death that keep on keeping on, only because of the ennui and the lack of vital thought or action necessary to decide one way or the other. So instead we have ritualized our world around certain age-old fetishes that our desires can grasp onto to maintain the status quo – if nothing else. As Ligotti delightfully relates: “Ontologically, Mainländer’s thought is delirious; metaphorically, it explains a good deal about human experience; practically, it may in time prove to be consistent with the idea of creation as a structure of creaking bones being eaten from within by a pestilent marrow.” (CHR, 38)